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Urdangarin y la Infanta Cristina: una imagen pública que no ha gustado en Casa Real

Urdangarin y la Infanta Cristina, durante su paseo en Vitoria. GTRES

Iaki Urdangarin vuelve hoy a su celda en la crcel para mujeres de Brieva (vila) donde cumple condena. Concluye as su primer permiso penitenciario, cuatro das de libertad que ha exprimido al mximo y en los que se ha sentido muy arropado por su familia. Urdangarin, su mujer, Doa Cristina, y sus cuatro hijos han pasado estas fechas tan entraables en Vitoria. La Infanta, ms que felicidad, transmita mucha serenidad. Pero, sobre todo, ha ofrecido la imagen de una mujer absolutamente enamorada. Miradas cmplices, abrazos, caricias, paseos al aire libre agarrados de la mano, detalles de ternura… Todo lo han captado las cmaras por deseo de los dos protagonistas. No queda duda de que la hija de los Reyes Emritos necesitaba gritar a los cuatro vientos que sigue manteniendo la misma complicidad con su esposo y que la crcel no ha cambiado nada. Como si fuera una respuesta a quienes han cuestionado la fortaleza del matrimonio estos meses. O incluso como si se tratara de un mensaje subliminal a quienes, tras el estallido del caso Nos, la presionaron sin xito para que se separara.

Lejos de esconderse, o de intentar que su primera salida fuera discreta y tranquila, todos han sido protagonistas de una enorme exhibicin que lanza muchos mensajes.

Para empezar, Urdangarin ha intentado que estos cuatro das le sirvieran para dar un paso de gigante en su rehabilitacin social, ilusionado y consciente de que a partir del prximo febrero va a empezar a disfrutar de muchos permisos penitenciarios como ste. Tras haber cumplido ya un cuarto de condena, le corresponden desde ahora 36 das al ao fuera de la crcel y en otoo obtendr el tercer grado. Pero, sobre todo, la Infanta y sus hijos han querido hacer muy visible su apoyo incondicional. Y deseaban tambin mostrar un agradecimiento pblico a la madre, los hermanos y los sobrinos de Urdangarin, que son quienes le han animado en estos duros aos, frente a la frialdad y la distancia de la Familia Real. Los gestos de cario en pblico que los cuatro nietos han tenido estos das en Vitoria con su abuela paterna, Claire Liebaert, as como con algunos tos y primos con los que se han encontrado, contrastan de forma elocuente con la falta de imgenes junto a los Borbn desde que estall Nos, ms all de alguna fotografa institucional como la del 80 cumpleaos de Doa Sofa en Zarzuela.

Iaki Urdangarin pasa la Nochebuena y el da de Navidad con su familia en Vitoria

El derroche de exhibicin pblica de los Urdangarin no ha gustado en la Casa del Rey, segn transmiten a LOC fuentes prximas a la institucin. Aunque conocan al detalle los planes de la Infanta y su marido, hubieran preferido que esta primera salida del yerno de Don Juan Carlos hubiera tenido un perfil ms bajo, para evitar que, como ocurri, no opacara la repercusin del Mensaje de Nochebuena de Don Felipe.

Urdangarin abandon muy temprano el martes 24 Brieva. Fue trasladado, como cada martes y mircoles desde septiembre, al Centro Don Orione en Pozuelo de Alarcn (Madrid), donde realiza un voluntariado. A primera hora de la tarde, Urdangarin, su mujer y sus cuatro hijos se desplazaron a Vitoria. Llegaron a la residencia de Liebaert pasadas las ocho de la tarde. Iban en una furgoneta alquilada Mercedes V, que conduca la Infanta.

Al da siguiente dieron la sorpresa cuando decidieron acudir a la misa de Navidad, a las 12, en la centenaria Capilla del Prado, muy cerca del lugar de residencia de la suegra de Doa Cristina. Fueron andando por el paseo de la Senda, disfrutando del atpico da soleado que haba en Vitoria. Pese a que la familia ha contado estos das con la proteccin de hasta 11 guardaespaldas, dispositivo del que se encarga directamente el Ministerio del Interior, todo fueron facilidades para verles de cerca y fotografiarles. Varios ciudadanos pidieron a la Infanta y a alguno de sus hijos hacerse selfies a la salida de misa. Doa Cristina accedi con la mejor de sus sonrisas. Urdangarin y los suyos permanecieron ms de un cuarto de hora a la salida de la capilla conversando con conocidos y amigos. El ex duque recibi numerosos abrazos de allegados a los que no vea desde haca ms de dos aos. Se le oy repetir en varias ocasiones que estaba muy contento. Aunque algo avejentado, su rostro transmita serenidad y se le vio tranquilo y sociable. Algunos amigos aprovecharon para preguntarle por cmo le va a su hijo Pablo, que permaneca a su lado, en su nuevo equipo de balonmano. Nadie se esperaba que, pasado ese cuarto de hora, la familia decidiera entrar al bar de El Prado, enfrente de la iglesia, para tomar el aperitivo. Estaban a gusto, queran dar la sensacin de normalidad absoluta y optaron por mantener las costumbres que antao seguan los Urdangarin. Hacia la una y media regresaron a casa de la matriarca. Los gestos de complicidad entre la Infanta y su marido volvieron a prodigarse.

Al da siguiente del paseo, se marcharon con sus hijos a hacer una excursin por la costa cantbrica

Al da siguiente, no se dejaron ver en Vitoria ms que al abandonar por la maana la casa donde han pasado estos cuatro das y al volver a ltima hora de la tarde. A bordo de la furgoneta, los seis miembros de la familia disfrutaron, al parecer, de una excursin por la costa cantbrica el jueves, aprovechando el buen tiempo de esta semana.

En breve sabremos si Doa Cristina pasa el fin de ao con su hermana, Doa Elena, y quiz tambin con Doa Sofa, como se especula. El prximo permiso penitenciario de Urdangarin podra producirse en febrero. Quiz para celebrar el Da de los Enamorados. Si algo ha quedado claro en Vitoria es que la Infanta y l lo estn.