/Un fiscal Anticorrupción de Baleares grabó a sus compañeros durante un año

Un fiscal Anticorrupción de Baleares grabó a sus compañeros durante un año

Uno de los fiscales Anticorrupcin de Baleares, Miguel ngel Subirn, ha grabado cientos de horas de conversaciones privadas con sus compaeros del Ministerio Pblico y agentes policiales durante el ltimo ao y ha puesto parte de su archivo sonoro a disposicin judicial.

Subirn, que llevaba una dcada en Anticorrupcin y ha investigado algunos casos de gran relevancia en las Islas durante los ltimos aos, ha sido recientemente apartado de su puesto acusado por la Polica de cometer un rosario de delitos en la investigacin del denominado caso Cursach. Esta causa, en la que ha participado Subirn, examina en profundidad las actividades del mayor empresario de ocio de Mallorca, Bartolom Cursach, propietario de conocidas discotecas como Tito’s, BCM o, hasta que estall el escndalo, la franquicia mallorquina de Pach. En este sumario los investigadores, con Subirn al frente, le han atribuido el soborno continuado a policas y polticos, habiendo llegado en una fase inicial del proceso a investigarle por trfico de drogas e incluso por ordenar un supuesto asesinato. Con los indicios que se reunieron contra l se dict una orden de prisin preventiva en marzo de 2017 por la cual permaneci 13 meses encarcelado, pudiendo salir de prisin tras pagar un milln de fianza.

Sin embargo, las pesquisas del caso de corrupcin ms importante que tienen en estos momentos los juzgados de las Islas saltaron por los aires tras aflorar chats de WhatsApp entre los investigadores, en los que participaba el propio Subirn y el juez instructor Manuel Penalva.

En ellos, algunos de los integrantes del mismo proferan insultos y descalificaciones contra los investigados, evidenciando su falta de imparcialidad. Tambin aludan a prcticas presuntamente irregulares a la hora de realizar detenciones con el fin de ablandar a investigados y lograr testimonios favorables. Su contenido provoc que el propio juez instructor, Penalva, fuera apartado del caso y tomara el relevo en su lugar el juez Miquel Florit.

Por este motivo, y en paralelo a la instruccin del caso Cursach, se investiga ahora si los responsables de la investigacin tambin conformaban un grupo criminal. Esta vez para inducir el testimonio de testigos clave, filtrar informes a los medios para teledirigir a la opinin pblica o directamente fabricar pruebas falsas.

En el marco de esta nueva investigacin policial contra los jefes iniciales de las pesquisas, el fiscal Subirn atribuye las acusaciones mendaces a un complot en su contra con la colaboracin del jefe de Anticorrupcin balear, Juan Carrau.

Interpreta la actuacin de quien fuera su ntimo amigo y compaero en mltiples casos, como una maniobra para apartarle de la causa, lo que hara peligrar el sumario y podra provocar la absolucin de Cursach.

Por ello Subirn tom la decisin, al iniciarse las pesquisas contra l, de grabar en secreto y de forma continuada a sus compaeros en el Ministerio Pblico, registrando conversaciones con fiscales de diferente rango. De esta forma atesora numerosas comunicaciones que ya ha anunciado al Juzgado de Instruccin nmero 12 de Palma que va a ir desvelando progresivamente para reforzar su estrategia de defensa.

Como botn de muestra, ha puesto en manos del nuevo juez que instruye el caso Cursach una conversacin de 15 minutos con su compaero Eduardo Navarro, uno de los fiscales ms respetados de las Islas. Esta grabacin la ha aportado mediante un escrito que firma conjuntamente con el juez Penalva.

En la misma, Subirn le pregunta a Navarro, que tambin ha participado en alguna derivacin de la causa contra el dueo de las mayores discotecas de Mallorca, a qu se debe la persecucin de su otrora amigo Carrau contra l. Su compaero le admite que todo tiene un tufo muy raro aunque se muestra en todo momento muy cauto y elude ir ms all.

Ambos fiscales abordan un episodio concreto protagonizado por Carrau en el que arrebat una causa que llevaba Navarro en relacin con una de las testigos protegidas sobre la que se sustentaba la investigacin contra Cursach. Concretamente la madame de un prostbulo palmesano que asegur que el empresario sobornaba a altos cargos del PP con servicios sexuales y que posteriormente se desdijo y se revolvi contra los investigadores, aflorando tambin mensajes privados que se haba intercambiado con ellos.

Carrau, pilar de la lucha contra la corrupcin en las Islas durante los ltimos aos, advirti indicios de que Subirn y el juez instructor Penalva habran manipulado a la testigo y decidi asumir la causa.

En la conversacin grabada, Navarro admite a Subirn que no le gust nada la actuacin de Carrau pero que desconoce las razones por las que se apropi del sumario que llevaba l. Yo le dije a Tomeu -Bartomeu Barcel, fiscal jefe de Baleares- y a Ladis -Ladislao Roig, teniente fiscal de las Islas- que no quera tener nada que ver con eso pero Tomeu dio por bueno lo que me dijo Juan (Carrau).

No obstante, la acusacin contra Cursach, a pesar de los escndalos protagonizados por los investigadores, sigue viva y la Fiscala lleg a reclamarle ocho aos de prisin por sobornar a funcionarios.

La aparicin del archivo sonoro secreto de Subirn provoca ahora el estallido de la guerra interna que libra la Fiscala de Baleares desde hace varios aos.

Las hostilidades entre facciones del Ministerio Pblico comenzaron cuando uno de sus ms conocidos miembros, Pedro Horrach, abandon la carrera fiscal para trabajar como abogado. Una de sus primeras actuaciones fue, precisamente, la defensa de uno de los implicados secundarios en el caso Cursach, lo que desat la ira de algunos de los fiscales y policas con los que haba trabajado y llev al fiscal del caso Urdangarin a retirarse de la causa.

Pero la fractura en el seno del Ministerio Pblico de las Islas se visualiz por primera vez cuando algunos de sus ms jvenes miembros, como Navarro, investigaron al histrico jefe de la Polica Judicial en Baleares Antonio Cerd.

Este ltimo, que haba liderado junto a Horrach el caso Nos, fue descubierto por la Unidad de Asuntos Internos de la Polica Nacional, estando ya jubilado, reunindose en secreto en el parking de un hospital mallorqun con el miembro de uno de los clanes de narcotraficantes ms importantes de Mallorca, a su vez testigo del caso Cursach. Al mismo tiempo que un juez intervino los telfonos de este clan, que presuma de tener a sueldo a un pez gordo de la Polica.

El fiscal jefe balear, Tomeu Barcel, desautoriz de inmediato a sus subordinados. Dijo pblicamente que Cerd era amigo suyo y un gran polica. Los jvenes fiscales siguieron investigando y pusieron en serio entredicho la coartada de Cerd para reunirse con el narco pero finalmente han pedido el archivo.

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