/Un Barça fuera de control

Un Barça fuera de control

Actualizado
Domingo,
24
noviembre
2019

10:17

El desgobierno de Valverde y sus superiores mantiene al equipo azulgrana en una lnea de mediocridad pese a ganar al colista


Messi, Piqu y Surez, el sbado en Butarque.
JAVIER BARBANCHO REUTERS

Entre el estadio de Butarque de Legans y la Caja Mgica, lugar donde viene celebrndose estos das la Copa Davis, hay menos de un cuarto de hora de trayecto en coche. As que a Gerard Piqu, despus de dar la cara ante los medios una vez concluida la agona futbolstica frente a los jornaleros de Javier Aguirre, no le cost demasiado continuar con sus actividades empresariales. El encuentro con el Barcelona concluy poco antes de las tres de la tarde. An el reloj no marcaba las 16.00 horas cuando el central haca acto de presencia en el pabelln, de donde ya no se mover hasta esta noche y as poder clausurar sin apuros el acontecimiento por el que lleva meses trabajando. Porque, en efecto, Ernesto Valverde concedi fiesta este domingo a sus jugadores, que no volvern a la actividad hasta las once de la maana del lunes para preparar el duelo del mircoles frente al Borussia Dortmund. Piqu, por cierto, no jugar. Est sancionado. S debera hacerlo Griezmann, que tampoco volvi a Barcelona junto a sus compaeros y se qued en Madrid.

Si estoy cansado? Los viajes de Barcelona a Madrid son de 40 minutos. Voy y vuelvo. Es como ir en coche a Tarragona. Eso afecta? Le damos mucho bombo a esto. Por lo que soy y lo que represento. Estamos en un circo. Le das una entrevista a un medio de comunicacin y el otro te mata. Es poco serio. Slo espero que la gente me respete. Piqu, que dijo sentirse respaldado tanto por el entrenador como por el club, sigue a la suya.

As es la vida, no slo en el Barcelona, sino en cualquier club de lite. Solo que el foco, siempre caprichoso, no apunta hasta que no se aprecian trazos de desfiguracin. Si bien es cierto que el Barcelona mejor en Legans la actuacin de la temporada pasada, no en juego, sino en resultado (2-1 entonces, 1-2 esta vez), no ofrece garanta alguna. No se trata ya slo de una cuestin esttica, sino de la manifiesta despersonalizacin del equipo de Valverde, que sobrevive gracias al baln parado (seis de los ltimos siete goles llegaron as, incluidos los dos de Butarque). Y que, por mucho que su entrenador amontonara a cuatro delanteros, no encuentra otra salida que el ftbol extremista de Arturo Vidal.

Valverde se quej del viento. Tambin del csped. Reconoci que la imagen de su equipo no haba sido buena. Pero, una vez ms, prioriz el resultado. Si hay brotes verdes? bamos perdiendo y hemos ganado. No ha sido un partido brillante, pero hay momentos en que tienes que ganar de un modo u otro. Desde luego que no hemos podido jugar bien. Pero quedmonos con lo bueno. Nos tenemos que ir contentos.

No explic Valverde por qu Arturo Vidal lleva ya los mismos goles (cuatro) que un Antoine Griezmann que ya renuncia a entender el juego de sus compaeros -fue sustituido 35 minutos del final-, por qu el centro del campo ha dejado de tener incidencia alguna -del doble pivote formado por Busquets-De Jong se pas a uno con Rakitic-Arturo Vidal-, por qu Arthur entra y sale de las convocatorias sin aparente explicacin, por qu Dembl contina en el mismo punto que el da en que lleg por primera vez al equipo, o por qu no hay otra opcin como tercer central que Samuel Umtiti, crepuscular otra vez en Butarque.

Entrenador, futbolistas y directivos miran al marcador y respiran aliviados. Aunque el biombo amenace con derrumbarse de un momento a otro.

Conforme a los criterios de

The Trust Project

Saber más