/Sergio Ramos remata al Atlético en los penaltis y rescata otro título para el Real Madrid

Sergio Ramos remata al Atlético en los penaltis y rescata otro título para el Real Madrid

En los penaltis, como en Miln, y tras cruzar la prrroga de nuevo, como en las cinco finales (cinco) que han jugado Madrid y Atltico desde 2013, se decidi la nueva Supercopa de Espaa. Cay del lado del blanco, es decir, de Zidane, capaz de dar un ttulo inesperado a su equipo. El dcimo que levanta. Quin marc el penalti del triunfo? No haca falta spoilers: Sergio Ramos, martirio atltico. Su equipo alia el curso con una alegra estupenda, con otro recuerdo para la sala de trofeos. Courtois, en los 11 metros, par lo que Oblak otra vez no supo en el patbulo. Slo ah no acert, porque antes estuvo inmenso. [Narracin y estadsticas: 0-0 (4-1)]

No paraba Simeone desde el pitido inicial. Voces, gestos, brazos, piernas, broncas a los suyos, al rbitro… Agota slo mirarle. Cuesta no apiadarse del lateral de su equipo de la banda ms cercana al banquillo. La que le cae. Detrs de l, la fila de jugadores no convocados y otros miembros de la expedicin, con chaqueta y corbata, le acompaaban en el coro. Todo el Atltico, los del csped y los de fuera, arrancaron con el acelerador a fondo al partido, nada que ver con su primera versin de la semifinal ante el Bara o la del aptico Valencia ante los blancos. La presin rojiblanca ahogaba a su rival, en los pronto por dos cesiones de Ramos y Mendy, agobiados en la salida. En una Joao Flix tuvo la ocasin ms clara de la primera parte, al recibir solo en la frontal y disparar torcido. En la otra, Morata resolvi con piscinazo sin amarilla.

Courtois detiene el lanzamiento de Thomas en la tanda definitiva.

Kroos y Modric se miraban incmodos, sin aire. Slo encontraba algo de espacio Casemiro, pero en el horizonte no vea ms que a los suyos empotrados entre las dos lneas atlticas. Valverde, la dinamo de este nuevo Madrid de Zidane, se aburra en el costado derecho, ms de interior que de volante. Poco dao, porque lo suyo no es el regate corto y vertical. Arriba, Jovic, el empeo del francs en este torneo, segua el partido con entrada vip. Ni participaba, ni la buscaba, ni se la pasaban en un Madrid muy chato. El delantero se guardaba para la segunda parte. Casemiro y Modric probaron que haba portero en el marco contrario en sendos disparos lejanos, ambos con intencin. Oblak ataj el baln en ambas ocasiones como si acariciara un gato, carioso y seguro.

Herrera y Thomas se agigantaban, aunque al Atltico, como al Madrid, le falte el filo que lucen otros de los grandes de Europa. El duelo era denso y feo, de bajo ritmo y escasa vistosidad. Lejos quedaba el recuerdo los dos primeros encuentros de la Supercopa. Sera por el vrtigo que causa tener el trofeo en la banda esperando o por falta de pulmones, pero los dos equipos circulaban sin prisa ninguna, evitando al mximo las rendijas. En una se col Casemiro para rematar fuerte un crner (roz el larguero) y en otra, Mendy acab trastabillado ante Oblak, que de nuevo se tumb sobre el baln sin despeinarse el tup.

La irrupcin e Jovic

La buena presentacin rojiblanca se deshizo camino de los vestuarios, ya acorazados atrs. Tambin cmodos, pero sin la energa del comienzo. Juega muchos partidos en uno Simeone, utilizando estos tramos a cubierto para tomar oxgeno, con los riesgos que conlleva. Esta vez no tena a Messi delante ni a Benzema, por tanto, el plan presentaba menos fisuras. Estuvo a punto de desmoronarse al comenzar el segundo periodo, gracias -sorpresa- a Jovic. El chico irrumpi como un toro, pareca otro. En cinco minutos present ms muestrario que en el medio ao que lleva en Madrid, donde apenas ha jugado, todo hay que decirlo.

En dos balones en profundidad, parti a la zaga rival por la mitad. En la primera, se quit de encima a tres defensas mientras avanzaba hacia la portera decidido. En la repeticin se vio que ni pestaeaba en la pelea. Quiz le falt picarda para buscar algo ms en esos choques. En la siguiente, luci control de los tiempos y calidad, para revolverse en un segundo, amagar dos veces, y cruzarla de zurda cerquita del palo izquierdo de Oblak. Ah suspir de alivio el tcnico argentino, rpido a la hora de lanzar al csped a Vitolo, el futbolista que cambi la cara a los suyos ante el Bara. La respuesta de ZZ fue Rodrygo. Se mova la noche. La grada s suspiraba en cada lance, aunque lejos del ambientazo de la semifinal del jueves. Dio el susto Ramos a esas alturas, con fea torcedura de tobillo. Perder al capitn no sera una buena noticia para los blancos camino de los minutos decisivos. Era el dueo de la puntilla.

Los jugadores del Atltico, durante la tanda.

Ya haba tensin, las quejas al rbitro eran constantes. La final segua con siete nudos, ahora ya ms por el miedo a la derrota que por los corss tcticos. El Madrid lament que Valverde hiciera difcil lo fcil, slo para rematar a bocajarro casi en lnea de gol, Oblak batido. Lleg el baln mordido, de otra valiente incursin de Jovic, ahora por la banda derecha, pero el uruguayo se dobl en el remate, golpeando y despejando a la vez. Manos a la cabeza, porque por entonces todos saban del efecto que un gol podra tener. Misma reaccin en el bando atltico a diez minutos para el final, por una ocasin clarsima de Morata, dbil en el cara a cara ente Courtois. Zidane lanz a Mariano a la guerra y fue Rodrygo el que la tuvo en el 90, solo en el remate dentro del rea. Qued intimidado ante el meta esloveno. El disparo viaj manso a sus manoplas. En la prrroga, tierra conocida, la cita se volvi a encoger. Los movimientos de fichas (Vinicius, Arias, Savic…) intentaban evitar lo que pareca inevitable. Courtois corrigi su propia mala salida con un despeje a la remanguill. Y Oblak record que es un gigante con una doble parada a Modric y Mariano, a dos metros.

Slo Morata encontr camino solitario hacia Courtois, pero Valverde le intercept en merecida roja. Hizo lo que deba para garantizar, al menos, los penaltis al Madrid. No lo desaprovecharon los blancos, campeones de la Supercopa de Espaa.

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