/Pablo Iglesias e Irene Montero: niñera, escolta-recadera, chalé… el ascenso de los líderes de Unidas Podemos

Pablo Iglesias e Irene Montero: niñera, escolta-recadera, chalé… el ascenso de los líderes de Unidas Podemos

Pablo e Irene acudieron a la manifestacin por el clima en septiembre con su hija Aitana SERGIO ENRQUEZ

Desde los 13 aos, la casa de Vallecas de la ta-abuela de Pablo Iglesias (41) fue su morada. l mismo defendi a los polticos que vivan al lado de los ciudadanos y nunca entendi «el rollo de los polticos que viven en Somosaguas, en chals donde no cogen el transporte pblico». Era septiembre de 2015 y Pablo Iglesias le confesaba a Ana Rosa abrindole las puertas de su hogar que estaba «bien a gustito» en su piso de 60 metros cuadrados. Antes, en 2012, dej escrito en Twitter: «Entregaras la poltica econmica del pas a quien se gasta 600.000 euros en un tico de lujo?», en referencia al entonces ministro de Economa Luis De Guindos. Y aadi, respondiendo a una interpelacin tuitera: «Que la poltica econmica la dirija un millonario es como entregar a un pirmano el Ministerio de Medio Ambiente». La austeridad se convirti en una de sus seas de identidad y reconoca que le importaba «un cuerno que le criticaran por comprar ropa en el Alcampo».

Pero Pablo Iglesias pas de saludar a los vecinos por la calle como un vallecano ms, a ‘blindarse’ en su chal de Galapagar. En la primavera de 2018, cuando Irene Montero (31) y l esperaban la llegada de Leo y Manuel, decidieron que su proyecto familiar tena que trasladarse al campo.

Las crticas arreciaron tanto con la compra del chal valorado en ms de 600.000 euros, que convocaron una rueda de prensa para dar explicaciones. «Nosotros creemos que estamos actuando de forma coherente, responsable, con lo que somos, con el trabajo que realizamos, con el cdigo tico de Podemos; pero si alguien cree que tenemos algo de lo que avergonzarnos, que no somos crebles, que no estamos siendo coherentes ni honestos, eso no nos corresponde juzgarlo a nosotros. Son los inscritos y las inscritas los que deben valorarlo», expres Montero. El resultado fue una votacin en la que las bases de Podemos decidieron por casi un 70% de los votos que Pablo Iglesias e Irene Montero tenan que seguir al frente de la Secretara General y la Portavoca de la formacin morada y no dimitir. An as, sus figuras se resintieron por las continuas crticas a lo ostentoso de la propiedad: un chal de 268 metros cuadrados con piscina situado en una parcela de ms de 2.000 y en una de las urbanizaciones ms exclusivas, La Navata, en Galapagar, prxima al ro Guadarrama.

Para adquirir la vivienda suscribieron una hipoteca al 50% y a 30 aos. La cuanta ascendi a 540.000 euros y la solicitaron con Caja de Ingenieros. Aseguraron entonces que pagaran la cantidad de 800 euros cada uno para amortizar al ao unos 19.200 euros.

En 2015, Pablo Iglesias le ense su piso de Vallecas a Ana Rosa.

Un ao despus, en junio de 2019, el lder de Unidas Podemos y la portavoz parlamentaria presentaron su declaracin de bienes en la Cmara Baja. Al observar el apartado de la hipoteca, se refleja que la cuanta que falta por pagar es 475.588,08 euros. Por lo tanto, ya habran amortizado 64.412 euros, mucho ms de lo que a priori haban previsto. A este ritmo, pagando una cuota mensual media de 5.367 euros, la pareja podra liquidar la totalidad del prstamo en menos de diez aos, en vez de en los 30 iniciales.

Adems, en 2017, antes de iniciar su proyecto familiar, Iglesias adquiri un Dacia Sandero Stepway valorado en 10.000 euros, tal y como se seala en el portal de transparencia del partido. Irene, por su parte, cuenta con un turismo comprado el mismo ao que el chal, en 2018, segn la declaracin de bienes del Congreso.

La vida de ambos ha dado un giro de 180 grados en los ltimos aos. Adems del aumento de su patrimonio, la familia tambin ha crecido. El verano pasado se convertan otra vez en padres con la llegada de Aitana. Chal a las afueras y familia numerosa. Una vida acomodada y convencional que tiempo atrs pareca no estar entre las prioridades de Pablo e Irene. Los vecinos de Galapagar han manifestado en diversos medios desde la mudanza de la pareja, que estn encantados con su presencia porque gracias a ellos ha aumentado la seguridad de la urbanizacin.

La pareja escogi Galapagar para que sus hijos crezcan en contacto con la naturaleza.

El Ministerio del Interior, a travs de la Polica, analiza cules son las necesidades de escolta para los representantes pblicos. Por un lado, se valora la necesidad y adecuacin del nmero de agentes de seguridad que tienen que tener cada uno en directa relacin con el riesgo al que se vean expuestos. Sobre esta cuestin, el Ministerio del Interior no facilita datos de los efectivos que asigna a los representantes pblicos porque se perdera la eficacia de los mismos.

UN CHAL ‘BLINDADO’

Si por ejemplo se provoca una alerta de seguridad o un poltico recibe amenazas de muerte, la seguridad puede verse reforzada en la medida que sea conveniente. A Irene Montero y a Pablo Iglesias se les reforz al poco de instalarse en Galapagar, con la presencia de un puesto fijo de vigilancia de la Guardia Civil prximo al domicilio. Por otro lado, los partidos polticos reciben una subvencin que est dirigida a gastos de seguridad y que ellos mismos gestionan. LOC se ha puesto en contacto con el Ministerio del Interior para conocer cmo se traduce esta subvencin. En primer lugar, el partido poltico tiene que tener representacin en el Congreso, no se financian los escaos del Senado. El crdito se fija en los Presupuestos Generales del Estado y se abonan mensualmente (sin verse incrementada la cuanta fijada por los presupuestos). Las subvenciones estn reguladas por la Ley Orgnica 8/2007 del 4 de julio sobre Financiacin de los partidos polticos, y el control de las mismas lo efecta el Tribunal de Cuentas.

La ltima polmica en torno a la seguridad de la pareja ha sido la demanda de una de las ex escoltas de Irene Montero por trato laboral «discriminatorio», segn revel Ok Diario. La escolta, supuestamente contratada por el partido, ha denunciado que Montero le obligaba «de manera recurrente» a hacer de recadera para la familia fuera de su horario laboral, entre otras cuestiones. LOC ha hablado con la formacin morada desde la que afirman: «Para la seguridad y los escoltas Podemos solo confa en los Cuerpos de Seguridad del Estado» y se niegan a seguir prestando atencin a «alguien que dice que es escolta y no es verdad».