/Los votantes del PSOE, partidos por el debate territorial: centralizadores contra descentralizadores

Los votantes del PSOE, partidos por el debate territorial: centralizadores contra descentralizadores

«Deliberadamente no hemos querido declarar en nuestra Carta constitucional que Espaa es una Repblica federal», afirmaba el 27 de agosto de 1931 Luis Jimnez de Asa. El presidente de la Comisin que elabor la Constitucin de la Segunda Repblica hablaba tambin en nombre de su partido, el PSOE. «Somos nosotros, los socialistas, no un partido, sino una civilizacin. Y precisamente eso es lo que nos ha hecho pensar en el Estado integral y no en el Estado federal», rezaba su discurso.

Pero «ese era un debate de la Segunda Repblica», afirma Pere Navarro. Quien fuera secretario general del Partido de los Socialistas Catalanes (PSC) plante en 2013 una propuesta junto a Alfredo Prez Rubalcaba que cristaliz en la Declaracin de Granada, un documento que apostaba por llevar a Espaa hacia un Estado federal: «Est firmada por todos los secretarios regionales y aprobado en los congresos del PSOE, por tanto sigue vigente», recalca Navarro.

La definicin del proyecto, sin embargo, divide a las familias del PSOE. Recientemente, la polmica la caus un borrador del programa electoral para el 10-N por no hacer referencias al «carcter plurinacional» de Espaa. Las quejas del PSC provocaron que, finalmente, el partido volviera a incluir los conceptos ya asumidos en la mencionada Declaracin de Granada y refrendados tambin en la de Barcelona, en 2017. El prximo 13 de diciembre, los socialistas catalanes, liderados por Miquel Iceta, reivindicarn en su congreso estas ideas.

Esta escenificacin de la brecha entre el PSOE y el PSC sobre la preferencia por el modelo territorial tiene su reflejo en los datos que recopila el Centro de Investigaciones Sociolgicas (CIS). Aunque la opcin ms elegida por el conjunto de Espaa sigue siendo la de mantener el Estado de las Autonomas tal y como est ahora, desde la crisis econmica de 2008 han ganado peso las opciones ms centralistas.

La mayora parlamentaria lograda en Catalua por los partidos independentistas en 2012 supuso asimismo un revulsivo hacia la centralizacin en Espaa. Por primera vez ese ao el statu quo no fue la opcin ms escogida.

En 2007, el 57% de los espaoles abogaba por mantener el Estado de las Autonomas, la cota ms alta desde 1984. A raz de la crisis, esta opcin cay hasta el 31% de los apoyos en 2013, y actualmente ronda el 43%. Los investigadores Sergio Prez Castaos y Jonatan Garca Rabadn, de la Universidad de Burgos y del Pas Vasco, respectivamente, ya sealaron al reto soberanista cataln como una de las causas de este cambio en la opinin pblica. De su artculo «La cultura poltica federal en Espaa. Cambios y consecuencias ante el reto cataln» se extrae que la preferencia por un modelo territorial u otro depende en primer lugar de la comunidad autnoma donde uno vive.

As, en Catalua o Pas Vasco tienen ms apoyo los posicionamientos ms descentralizadores, mientras que en Madrid o Aragn se han abierto camino las opciones centralistas. Pero adems de la variable territorial, el politlogo y profesor de la Universidad Carlos III, Pablo Simn, apunta una cuestin poltica: «El tema territorial es ms beneficioso para partidos de derecha que de izquierda porque segmenta al electorado de estos ltimos».

Para el PSC, la bandera del federalismo es irrenunciable: un 65,9% de quienes les votaron en las ltimas elecciones autonmicas preferan «un Estado en el que las comunidades autnomas tengan ms autonoma que en la actualidad». A nivel nacional, slo un 16,9% de los votantes del PSOE apuestan hoy por esta opcin. «El partido ha pasado siempre de puntillas por esta cuestin, porque es algo adverso. Ahora que la polarizacin sobre el tema territorial es mayor, este equilibrio es ms difcil de mantener», considera Simn.

Organizacin territorial votantes del PSOE

Incluso el CIS ha evitado esta cuestin en los barmetros de elecciones generales. A pesar de que el sentimiento nacionalista y la organizacin territorio han marcado las campaas, el CIS aleg que estas preguntas tenan «menos correlacin con las elecciones generales». El investigador de la Universidad de Burgos Perez Castaos responde que «como acadmicos nos hemos quejado. Esa pregunta es adems muy til para predecir el voto».

No obstante, para el ex lder del PSC Pere Navarro el partido debe «defender una posicin que le parezca que es la mejor, no slo en funcin de las encuestas». Segn l, la propuesta de Granada no se plante como solucin de la cuestin separatista, sino para mejorar el funcionamiento de Espaa. «La respuesta al secesionismo no puede ser ms centralismo», zanja.

Entre tanto, los socialistas no concretan una frmula unnime para su propuesta. Fuentes del PSC indican que «tanto Catalua como el resto de Espaa son plurales y diversas» y reconocen a Catalua «como nacin y a Espaa como un Estado plurinacional», pero no especifican si la reforma federal debe abordarse situando a Catalua como un interlocutor al mismo nivel que Espaa o considerndola como una parte ms de sta. La negociacin con ERC para la investidura se plantea, precisamente, en estos trminos. El PSOE, por su parte, remite a la Declaracin de Granada, donde no est claro que las regiones con mayor vocacin histrica de autogobierno deban tener un trato especial.

«El federalismo slo puede funcionar si los entes federados tienen lealtad federal», advierte la catedrtica en Derecho Constitucional por la Universidad Autnoma de Barcelona, Teresa Freixes. «Y aqu es donde tenemos nosotros el grave problema, porque eso significa acatamiento de las reglas del juego», explica. «Si alguien piensa que por hacer una reforma federal los partidos independentistas van a dejar de ser independentistas, se equivoca», aade Simn. A lo que Freixes reflexiona: «Esa minora de secesionistas nos tiene que condicionar el modelo de estado?»

Un modelo casi federal

Las fuentes consultadas coinciden en que una cuestin que no termina de entenderse es que, fuera de nuestras fronteras, no hay duda de que «federar significa unir». «De hecho, en Canad, para acabar con el independentismo quebequs, lo que hicieron fue profundizar en su federalismo y a los unionistas los llamaban federalistas», explica Simn.

«En Espaa tenemos miedo a la palabra ‘federal’. Quizs nos recuerda a la Primera Repblica…», cree el investigador de la Universidad de Burgos Prez Castao. Sin embargo, un trabajo de la Universidad de Oxford sita al nuestro como el segundo pas ms descentralizado entre otros 81, slo por detrs de Alemania, y por delante de estados federales como Estados Unidos o Blgica. «En Austria, un Land tiene menos poderes de los que tiene una comunidad autnoma en Espaa», explica Simn.

Organizacin territorial por comunidades

Si como afirmaba el jurista Eduardo Garca Enterra «Espaa es un estado federal en todo menos en el nombre», qu falta entonces para que se denomine como tal? Existe cierto consenso, segn los testimonios recopilados, en que para ello habra que definir un modelo competencial, un esquema fiscal y que el Senado no sea una segunda cmara, sino que funcione de forma efectiva como cmara de representacin territorial en la que todas las comunidades autnomas se siten en un plano de igualdad, algo que no sucede ahora en Pas Vasco y Navarra, que cuentan con su propio sistema de financiacin.

La Constitucin de 1978 estableca el acceso a la autonoma pero dej un esquema abierto que se ha ido conformando a golpe de sentencia del Tribunal Constitucional. Entonces, los nacionalismos cataln y vasco impulsaron que se establecieran diferencias entre unas comunidades y otras en funcin de su aspiracin histrica de autogobierno, lo cual era incompatible con la creacin de un Estado federal cooperativo. Gracias a la «va lenta», el «caf para todos» se hizo efectivo en 1983, cuando las 17 autonomas haban logrado tener su estatuto.

El debate tendra que definir asimismo el mnimo de prestaciones comunes a todos los territorios y cul sera la parte variable. Clarificar las competencias «no tiene por qu significar que las autonomas tengan ms poder. Eso no lo dijimos en Granada», reconoce Navarro.

«No puedes querer autogobierno y al mismo tiempo pretender que en todos los sitios te den los mismos servicios», advierte Simn. «Todos los estados no pueden tener las mismas competencias», considera Freixes. «Es lgico que haya diferencias, pero stas no pueden derivar en privilegios», aade.

Para la consecucin del federalismo es tambin necesario reformar la Constitucin, lo cual requiere la ms amplia mayora parlamentaria y la votacin posterior en referndum. «Ahora es muy difcil plantear este debate», opina Freixes. «No es posible hacerlo slo con la izquierda y los nacionalistas, y adems no es deseable», coincide Simn, que considera que se trata de una cuestin de mxima relevancia y difcil de tratar en un contexto polarizado como el actual. «A corto plazo quizs es ms factible revisar la financiacin autonmica, que est caducada desde 2013», aade.

Por su parte, los soberanistas se sitan en la idea de independencia, lo cual es «incompatible», explica Freixes, con el Estado federal. Para ella, no obstante, la postura que elude el debate desde Ferraz es «cortoplacista». La falta de propuestas concretas, resume Simn, nos lleva a «hablar siempre de las musas, pero nunca pasar al teatro».

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