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Los presos del 1-O permanecerán en la cárcel al menos dos meses más

Actualizado
Mircoles,
11
diciembre
2019

12:13

Las juntas de tratamiento proponen una clasificacin penitenciaria en segundo grado pero abren la puerta a salidas para colaborar con ONG o trabajar


Los presos independentistas en diciembre de 2018 en Lledoners.

Segundo grado. Las juntas de tratamiento de las tres crceles catalanas en las que estn internos los presos independentistas condenados por el Tribunal Supremo por sedicin han propuesto que sigan encerrados en el rgimen que estn actualmente, es decir en un mdulo con otros internos y permitindoles visitas y comunicacin con el exterior. La decisin no es firme ya que debe ser refrendada por el Departament de Justcia en el plazo de dos meses como mximo. Una vez obtengan esa resolucin, las defensas de los nueve condenados podrn presentar un recurso reclamando el tercer grado, como ayer anunci ERC, al juez de vigilancia penitenciaria, lo que les permitira salir cada da de la crcel e ingresar para dormir en un centro abierto. La decisin judicial se puede recurrir al Supremo, el tribunal sentenciador.

Sin embargo, los presos tienen otra va con el segundo grado penitenciario ya que pueden solicitar la aplicacin del artculo 100.2 del reglamento, que les permitira salir cada da unas horas a realizar un trabajo, no relacionado con cuestiones pblicas ya que estn inhabilitados, un voluntariado social o cuidar de familiares enfermos. Esta peticin no sera antes de dos meses, ya que antes el Departament de Justcia debe realizar su resolucin final y despus iniciar toda la tramitacin.

Conceder el 100.2 depende de las juntas y no pasa por la administracin, aunque luego el juzgado de vigilancia penitenciaria debe refrendarlo. La Fiscala puede revisar tanto este procedimiento como el del tercer grado en caso de solicitarse. En el supuesto de que la aplicacin del artculo 100.2 fuese recurrida se revisara en la Audiencia de Barcelona, con lo que la estrategia penitenciaria de los presos cambiara.

El secretario de Medidas Penales, Reinsercin y Atencin a la Vctima de la Generalitat, Amand Calder, ha asegurado esta maana que hubo un «intenso debate» dentro de las juntas de tratamiento entre la concesin del segundo y el tercer grado, y que la decisin se tom por mayora pero no por unanimidad. Adems, ha aadido que se ha realizado la propuesta de clasificacin de los presos de forma individual. Ahora, un equipo tcnico del Departament de Justcia, formado por diez personas, tiene dos meses para tomar la decisin definitiva sobre la concesin del grado penitenciario a cada interno, aunque el secretario ha indicado que «no ser fcil» esta resolucin, por lo que no est previsto que se conozca antes de Navidad.

Amand Calder, secretario de Medidas Penales de la Generalitat.ANTONIO MORENO

Calder ha recordado que las juntas pueden evaluar cada seis meses una revisin de la clasificacin en funcin de los programas individuales de tratamiento de cada interno. «Las penas las imponen los jueces y a la Generalitat slo le corresponde ejecutarlas, cumplimos un mandato judicial», ha aadido. Asimismo, ha instado a dejar que los funcionarios de prisiones «hagan su trabajo» y que «nadie les cuestione por fines espurios».

El responsable autonmico de Medidas Penales ha destacado que los programas de tratamiento del sistema penitenciario cataln y espaol no responden a las necesidades de los presos independentistas, ya que tienen un perfil diferente al resto de la poblacin reclusa. Sin embargo, ha asegurado que las juntas de tratamiento vern, de forma individualizada, qu aspectos pueden trabajar para rehacer su vida laboral, ya que «todos estn inhabilitados», o su retorno a la vida en libertad. Calder ha indicado que «no hay un plazo» para pedir el artculo 100.2 y que la solicitud est relacionada con el programa de tratamiento individualizado de cada uno de los internos.

Snchez y Cuixart

«Los servicios penitenciarios tienen dos objetivos: que el preso salga con las mejores competencias para la vida en libertad y que no vuelva a entrar y no reincida», ha sealado el secretario de la Generalitat, quien ha aadido que «la ltima palabra sobre la clasificacin» la tienen los jueces. Adems, ha explicado que «los presos tienen un tratamiento y en funcin de eso les corresponden una serie de derechos, como permisos o salidas programadas, y que las juntas revisen los casos en el plazo mximo de medio ao». Calder ha indicado que, aunque a Jordi Snchez y Jordi Cuixart, por pena, les corresponde un permiso penitenciario a mediados de enero, se debe esperar a la clasificacin de Justcia para poder concedrselo.

Para tomar la decisin, las juntas (integradas por psiclogos, educadores, trabajadores sociales y juristas y por un representante de la administracin catalana que cuenta con voto de calidad, pero insuficiente para imponer su criterio) han tenido en cuenta factores como la conducta en prisin, los hbitos laborales, el apoyo social y familiar o la falta de antecedentes, adems de la reparacin del dao, que en este caso es inexistente ya que no la fij el Supremo en su sentencia.

Una de las razones por las que se aplica el segundo grado es la larga duracin de las condenas por sedicin y el poco tiempo cumplido que llevan los lderes independentistas dentro de la crcel. Un 40% de los reclusos sin antecedentes se clasifican en tercer grado, que permite salir cada da, tras pasar unos dos meses en prisin, aunque en muy pocos casos con penas de ms de diez aos.

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