/Las mujeres en los Premios Goya: pocas, pobres y sin mando

Las mujeres en los Premios Goya: pocas, pobres y sin mando

Los datos, siempre ingratos, dejan pocas opciones al entusiasmo. En la prxima convocatoria de ayudas del Ministerio de Cultura, slo dos de las 20 pelculas que han recibido las llamadas subvenciones generales estn dirigidas por una mujer. En sentido literal.

Las dos las firma Isabel Coixet. Entindase que bajo este epgrafe se encuentran todas las cintas que superan el milln de euros de presupuesto. De otro modo, las mujeres no dirigen pelculas caras. Es un dato triste, pero hay ms y exactamente igual de desoladores.

Este ao, en ninguna de las siete candidaturas ms relevantes de la gala, sas que se leen al final cuando el ensimo nmero musical invita al suicidio, no existe una sola mujer. Y otra ms, por primera vez conocemos el censo de acadmicos y, sorpresa, el global de mujeres apenas alcanza el 28%. Siendo malos, o slo demaggicos, queda demostrado una vez ms: los hombres votan a los hombres.

Mujeres en los Goya

En esta edicin, comenta Cristina Andreu en calidad de presidenta de la Asociacin de Mujeres Cineastas (CIMA), vemos un retoceso claro con respecto al ao pasado. Son procesos largos. Es pronto para sacar conclusiones, pero es el momento de preocuparse. Y sigue: Lo ms descorazonador contina siendo que en determinados gremios como la direccin de fotografa o la composicin musical -donde slo Eva Gancedo ha ganado en toda la historia- no hay absolutamente nadie. Sigue sin haberlo.

En efecto, el ao pasado es mala referencia, o buena, segn se mire. Por primera vez, en la categora de mejor pelcula figuraba una mujer como directora, Arantxa Echevarra por Carmen y Lola, y otra ms como productora, Mariela Besuievsky, por El reino. Pero la esperanza se encontraba un poco ms abajo. All era posible dar con tres mujeres en la categora de direccin novel: Andrea Jaurrieta, Celia Rico y, otra vez, Echevarra. E Isabel Pea como guionista obligada de cada pelcula de Rodrigo Sorogoyen. Si tenemos en cuenta que la ceremonia an viva de los rescoldos de los grandes movimientos mundiales como el #MeToo y que en la propia gala se repartieron abanicos rojos para reclamar ‘Ms mujeres jefas de equipo’, alguien poda pensar entonces que se viva un momento de no retorno.

Pues no. Vuelta a la casilla de salida. Slo Beln Funes, directora de La hija de un ladrn, mantiene la llama encendida. Tengo la impresin, comenta Funes, que en cuanto se baja la presin, en cuanto dejamos de estar en el foco, las cosas vuelven a su sitio. Es agotador. Y Andreu contina agarrada a los datos: Telecinco Cinema, por ejemplo, slo ha trabajado con una mujer, Gracia Querejeta. Las pelculas de mujeres son las que menos presupuestos tienen. Y una cifra ms: Hay una barrera invisible del 25% que nunca sobrepasan las directoras indepedientemente del pas.

En este sentido, Funes eleva su reflexin dos octavas. Tengo la impresin de que las mujeres hemos llegado a la direccin cuando ya no hay dinero. Es como si viviramos una situacin agnica. Hacemos cine como una necesidad, porque directamente no te planteas hacer otra cosa en la vida. Y, adems, siempre tienes que acertar a la primera. Si fallas, no hay segunda opcin porque ha calado el discurso de que ests en un terreno que no es el tuyo. Cualquier proyecto, si lo firma una mujer, es examinado hasta un detalle casi enfermizo, dice. Y respira. Desde su experiencia como profesora de la Escuela de Cine de Catalua (ESCAC) est convencida de que sin referentes, sin modelos, no hay nada que hacer. Que las estudiantes no te vean como una intrusa, que no pregunten. ‘Qu haces t en un sitio como ste?’. Que se sientan capaces… se es el objetivo, aade.

Neus Ballus, Liliana Torres, Carla Simon, Pilar Palomero y Beln Funes.ALBERO DI LOLLI

Andreu, ms bregada en el captulo de medidas a tomar, no duda en presentar su plan de accin que tambin es de choque. Apenas nombraron al nuevo ministro [Jos Manuel Rodrguez Uribes], pedimos una reunin. Hay muchas medidas a adoptar: acabar con los equipos mixtos, exigir un 40% de jefas de equipo o aumentar el lmite de intensidad en las producciones de mujeres.

Perdn? La presidenta de CIMA se refiere, por orden, a acabar con el fraude que supone poner a mujeres de manera casi decorativa para recibir los puntos que facilitan la subvencin; a otorgar valor a la presencia de mujeres en puestos directivos (siempre de cara a los codiciadsimos puntos), y, y esto es lo ms novedoso, a alterar el lmite porcentual de la ayuda a una pelcula si hay directora al mando.

Es decir, si Europa solo permite subsidios por un mximo del 50% del coste de una pelcula, alterar esa barrera hasta el 80% incluso. Europa, razona Andreu, deja a los Estados que definan las caractersticas de un proyecto difcil para variar ese porcentaje. Puede ser porque sean pelculas experimentales, o valiosas por su carcter educativo o, y aqu nuestra propuesta, porque sean mujeres las responsables. Queda claro, hay medidas.

Sea como sea, y sin movernos de la gala de hoy, el censo de votantes, ya se ha dicho, da pocas alegras. Ni siquiera el gremio de la interpretacin (212 actores frente a 190 actrices) presume de paridad. Diseo de vestuario y maquillaje y peluquera (vaya por Dios!) son las nicas excepciones. Los efectos especiales es cosa de hombres muy hombres (37 frente a una y nica). Como los guionistas, los productores y, lo ms sangrante, la direccin (247 al lado, que no contra, de slo 45 directoras).

El problema es que cuando planteas ayudas para evitar lo que claramente es una injusticia, en seguida hay alguien que piensa que ests ah slo por ser mujer. Y yo digo: ‘S, y qu?’. Acaso no hemos vivido justo la situacin contraria durante siglos? La duda es sintomtica de que no estamos bien. Beln, de ella son las palabras, no duda.

Y as las cosas, lo que queda claro es que en esta gala de Mlaga gane quien gane, casi seguro ganar un hombre. De las 91 nominaciones slo en 19,5 casos aparece una mujer (el decimal es por compartir especialidad con un hombre). Mal. Votan hombres, nominan hombres, pierden las mujeres, perdemos todos. Es as.

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