/La vida discreta de la Infanta Elena, la hija más próxima a Don Juan Carlos

La vida discreta de la Infanta Elena, la hija más próxima a Don Juan Carlos

La infanta Elena, en la entrega del «capote del arte», el pasado da 14. GTRES

Tras una etapa alejada de actos pblicos, la Infanta Elena (55) reapareci la semana pasada, para recibir el «capote del arte» en el Hotel Wellington por su apoyo a la Fiesta, y repiti este jueves, en la subasta benfica de capones de Cascajares que se celebro en el hotel Palace. Para el acto taurino se maquill con esmero y luci un llamativo pantaln de lunares. Pero otras veces se la ve incluso descuidada, como en el funeral por Carmen Lpez Oleaga, madre de Miriam Ungra, el 29 de octubre, donde sorprendi por su tez ajada y numerosas canas en su melena. Quiz influyan esos problemas de espalda que padece a raz de la cada de caballo que sufri en 2016, y ocasionalmente le obligan a guardar reposo. Nada que ver con aquella duquesa de Lugo o de «lujo», summum de la elegancia a finales de los 90, en que copaba continuamente portadas junto a Jaime de Marichalar, (56) su «pigmalin esttico», luciendo modelos de Dior, Lacroix, o Valentino.

Un protagonismo que ya es historia. La prueba es que este lunes, 25 de noviembre, cuando se cumplen diez aos del comunicado de su divorcio, lo que esta en boca de todos es el cuerpazo en bikini que ha mostrado en Instagram la novia de Froiln (20), Mar Torres, y los arrumacos de Victoria Federica (19) con el DJ Jorge Brcenas, que ha sustituido en su corazn al torero Gonzalo Caballero. Froiln y ‘Vic’, como la apodan, han disipado los recuerdos de ese «divorcio de mutuo acuerdo» (arduamente logrado), escandaloso por ser el primero en la familia real, cuyos detalles se blindaron «para proteger a sus hijos» (y a la Corona). Fue el broche a ese «cese temporal de la convivencia» anunciado dos aos antes, el 13 de noviembre de 2007, finiquitando un matrimonio que para la infanta se convirti en crcel de la que ansiaba escapar, pese a los ruegos de Jaime, y las oraciones de la familia Marichalar por su reconciliacin.

Difcil fue ensamblar desde su noviazgo a una Elena campechanota, amante de los caballos y los caballistas, como prueba su pasin juvenil por el jinete Luis Astolfi, y un Marichalar hijo de conde soriano, empleado de banca en un Pars donde adquiri glamour, y conquist a la Infanta por su insistencia. «No par hasta convencerme», revel ella antes de su bodn en Sevilla el 18 de marzo de 1995. Diferencias que tras el gravsimo ictus que sufri Marichalar en diciembre de 2001, cuando Froiln contaba 2 aos, derivaron en insalvables. Se comprob en Nueva York, donde recalaron en 2003 para que Jaime rehabilitara, pues mientras la infanta imparta clases a nios del Bronx, Jaime salt a la moda en LMVH, multinacional del lujo de la que es an consejero. De regreso a Madrid, poco quedaba de su unin, pues la infanta, que se defina como «Cenicienta de las once», se acostaba temprano para montar a caballo antes de acudir a su trabajo en Mapfre, y Marichalar se prodigaba en saraos nocturnos para evadirse de su enfermedad. Eso, unido a sus extravagantes fulares y complementos, le convirti en la comidilla nacional. Algo que Zarzuela no fren, quiz preparando el terreno a la separacin. Pese a la rumorologa, parece que el detonante fueron los preparados de gimnasio con anabolizantes con los que el yerno regio pretenda tonificar su delgadez. «Jaime quiso aclararlo pblicamente, pero Zarzuela se opuso», asegura a LOC un allegado.

Tras la ruptura, Marichalar era la imagen de la devastacin, como simboliz la retirada en carretilla de su figura ubicada con la familia real en el museo de cera. Aun tocado por las secuelas y cesado de la presidencia de la fundacin Winterthur y el consejo de Cementos Portland, permaneci solo en su lujoso trplex en Nuez de Balboa, junto a la Milla de Oro, que adquiri gracias a la herencia de su ta Coco y que qued semi-vaco, pues la infanta se llev sus regalos de boda, ademas de a sus hijos. Marichalar luch por ellos a brazo partido, y acab logrando la custodia compartida.

Por el contrario, la infanta Elena estaba feliz, disfrutando de cosas tan simples como enfundarse unos vaqueros, liberada de la dictadura esttica de Marichalar. Inicialmente alquil un chalecito en Fuente del Berro y con ayuda del Rey Juan Carlos, adquiri un piso en el barrio del Nio Jess, donde reside. Sus hijos, sus actos institucionales, su trabajo como directora del rea social en la fundacin Mapfre, la equitacin y un reducido crculo de amigos, como Carlos Garca Revenga, su antiguo secretario y su ntima Rita Allendesalazar, llenaban su vida, que salvo un corto revival con el jinete Luis Astolfi, no rehizo sentimentalmente. Sus escasos sobresaltos se los proporcionaban sus hijos, especialmente Froiln, travieso y poco dado a hincar codos, al que enviaron interno al SAFA de Sigenza y posteriormente al Blue Ridge, de Virginia, donde termin bachillerato. Tambin Vic, que a diferencia de ahora, era una nia muy tranquila, estuvo tres aos en un internado britnico, el Mayeield St Leonard’s.

Una existencia que trastoc el escndalo Noos en 2011, que llevara al banquillo a la infanta Cristina y a prisin a Urdangarin, siendo uno de los detonantes de la abdicacin del Rey Juan Carlos, en 2014. Con Don Felipe en el trono, Elena fue eliminada junto a su hermana de la familia real y de la agenda institucional. Algo que muchos monrquicos critican, por considerar que la duquesa de Lugo, cuya relacin con la Reina Letizia es distante, representa impecablemente a la Corona. La infanta, muy unida su padre, se ha convertido hoy en una especie de lazarillo de Don Juan Carlos, a quien acompaa incluso a Sanxenxo, donde tambin compite en regatas de veleros 6m. Al emrito le preocupa su primognita, porque la ve desamparada, incluso teme que cuando l desaparezca peligre su puesto en la fundacin Mapfre.

Para Marichalar, ya muy recuperado de sus secuelas, el estallido de Noos supuso sin embargo un revulsivo, pues su denostada imagen gan muchos enteros comparndole con Urdangarin. Es cierto que, fuera del paraguas regio, ha demostrado su vala en la moda, pues adems de permanecer como consejero de MLVH y Loewe, lo es de Fendi desde 2018. Incluso ha montado una empresa de sastrera a medida, B-Corner, de la que son clientes Enrique Ponce o el tenista Feliciano Lpez. Muy discreto, tampoco ha rehecho su vida sentimental, y aunque sigue acudiendo a eventos sociales, apenas aparece en los medios, salvo para defender a sus hijos, pues es un padre coraje. Ellos son hoy su nico vnculo con la Infanta, con quien superadas las tensiones del divorcio, su relacin se cie a la mera educacin. Si antes su preocupacin era Froiln, ahora que ste parece centrado en su novia, Mar, y en sus estudios de segundo de administracin de empresas en el CIS, su desvelo es Victoria Federica. No hay da que el papel couch no se haga eco de sus atuendos fashion, sus amoros, o sus escapadas a discotecas, pues ha tomado el testigo de Froiln. Una pesadilla para la Infanta, que su padre contempla con mayor tolerancia, pues es la «nia de sus ojos».