/Guardiola, millonario por el jeque pero ensombrecido por Klopp

Guardiola, millonario por el jeque pero ensombrecido por Klopp

Pep Guardiola GTRES

Desde que dej el Bara en el verano de 2012, tras haber acumulado 14 ttulos como entrenador, firmar un sexteto en un ao natural y protagonizar un duelo de penes largos y codos afilados contra Mourinho en el que hubo dedos en el ojo, lenguaje grueso y un amago de invitacin a batirse en duelo con navajas en un albaal, la vida como entrenador de Pep Guardiola (48) no ha sido igual de dulce que entonces.

Si miramos el estilo de juego y los datos en fro, evidentemente no ha estado mal: en Mnich domin la Liga y la Copa, y en Mnchester ha firmado dos Premier seguidas y varios torneos menores. Pero cuando un jeque te paga 15 millones de libras por temporada -su contrato se ha prolongado hasta 2021- y ha invertido 400 para esculpirte un equipo a medida, es normal que pida algo ms que una FA Cup de vez en cuando y salidas de baln desde el rea con pases precisos al pie. Mansour bin Zayed Al-Nahyan, que siente tanta atraccin hacia el brillante como las urracas, quiere la Champions.

Guardiola no ha vuelto a ver una Champions desde el 3-0 al Manchester United en Wembley -tampoco una final-, y la cosa ya va para una dcada. Es normal, pues, que algunos comentaristas mancunianos, como ya pas con los bvaros, se pregunten si realmente es tan buen entrenador como se piensa, o si, como bien dijo Siro Lpez, es de esos que mean colonia. Esta temporada la cosa ya no pinta tan bien como la 2018/2019, la de la segunda Premier y los rcords; es su nueva bestia negra, Jrgen Klopp quien domina la liga inglesa con el Liverpool -parece que ya reencarnado en el nuevo Bill Shankly-, despus de calzarse tambin la corona europea.

Significa eso que Guardiola tiene un pie fuera del Manchester City? Tampoco nos pasemos. Va tercero en la liga, se ha clasificado sin mayores problemas para octavos de Champions, tiene el apoyo de los hermanos Gallagher, pero tambin ha acumulado varios pinchazos, se ha descolgado en la liga y el bajn del nivel de juego es considerable, sobre todo cuanto te marcas como objetivo ltimo la perfeccin del rondo dibujado sobre el centro del campo como el smbolo matemtico del infinito.

Pero como ocurri en sus tres temporadas en Mnich, si no hay Champions no hay fiesta, y la paciencia del jeque tiene su lmite. Para Guardiola, en el peor de los casos, no habra tampoco un verdadero drama: tiene la cuenta corriente a punto de reventar -cuando dej el Bara y se tom su famoso ao sabtico, se permiti alquilar un amplio apartamento en el Upper East Side, a tiro de piedra de Central Park, la zona ms cara de Manhattan-, y como no se le conocen otros lujos ostentosos, habr ahorrado lo suficiente como para comprarse dos barrios de Dubi.

INVERSOR PERO AHORRADOR

Ocurre que Pep Guardiola no parece tener planes inmediatos de abandonar Manchester. Del mismo modo en que invirti en propiedades en Barcelona y Mnich, tambin adquiri un piso cntrico en la capital inglesa del norte y ha invertido con sus grandes valedores en el City, el directivo Ferran Soriano y el director deportivo Txiqui Beguiristain, en un restaurante de comida catalana, Tast, para el que ha contratado a Paco Prez, un chef formado en cocinas con cinco estrellas Michelin.

A diferencia de Gerard Piqu, a quien durante un tiempo le uni una relacin casi paterno-filial, Guardiola no se ha obsesionado por crear empresas a choln y montar negocios; su carcter es ms cataln, ms ahorrador. Pero si de repente hubiera que cambiar de aires, ni perdera cach ni tendra prisa por volver a entrenar, a la espera de la mejor oferta. Slo debe preocuparse por l. Su mujer, Cristina Serra, tambin factura lo suficiente como directora de la pequea cadena de tiendas de moda Serra Claret, y la atencin al negocio ha sido la razn primera por la que desde esta temporada ya no vive con Pep en Mnchester y ha regresado a Barcelona.

El alto nivel de ingresos que genera Guardiola es uno de los potentes argumentos que una persona razonable podra esgrimir para rebatir el globo sonda que hace unas semanas circul por las secciones de poltica de los peridicos, y que deca que su nombre sonaba para encabezar -o, al menos, para figurar en las primeras posiciones- de una lista futura de Junts per Catalunya para las prximas elecciones catalanas. Es sobradamente conocida la filiacin de Guardiola con la derecha identitaria -en ese aspecto, Jrgen Klopp se erige ms an como su nmesis, al que le palpita un corazn socialdemcrata tan fuerte como el de Willy Brandt, y que siempre ha defendido el estado de bienestar-, y por ahora ha sido la nica persona que ha dado la cara en su vinculacin con Tsunami Democrtic, siendo imagen de aquel primer vdeo propagandstico supuestamente urdido por el crculo prximo de Puigdemont y sus tteres en el gobierno autonmico para activar la revuelta civil en Catalua.

Cristina Serra y Pep Guardiola

Un gesto, el de prestar su imagen, que podra incluso bordear la apologa de lo potencialmente delictivo, y que iba ms all de su anterior filiacin al independentismo, limitada a leer manifiestos en nombre de mnium o ponerse lazos amarillos en las ruedas de prensa. Tampoco hay que menospreciar su carcter, poco compatible con las artes sucias de la poltica: Guardiola, aunque tiene algo de cnico y aspira a mostrar una fachada supuestamente culta y lrica, no sabe mentir con conviccin, se le transparenta el orgullo cuando gana y el rencor cuando pierde, as como su manifiesta altivez -en el Bara, algunos empleados lo llamaban ‘La Patum’, expresin de difcil traduccin que se identifica con una persona ‘que disfruta de consideraciones ms por su fama que por sus mritos’-, todo ello poco compatible con el barro institucional.

De ah a cambiar los banquillos por la poltica hay un trecho que cualquier persona mnimamente inteligente -y Guardiola no peca de cndido- jams se planteara. En el mejor de los casos, cambiara varios millones de euros por una nmina de diputado, que le dara como mucho para un buen alquiler en Tres Torres. En el peor, terminara yndose discretamente a Senegal, como Llus Llach. Si alguna vez sale Guardiola de Mnchester, sus opciones estn claras: suenan la seleccin argentina y el Paris Saint-Germain, quiz un equipo italiano o incluso el Bara, que an suspira por l. Y sea lo que sea, podemos partir de una certeza inamovible: el dinero seguir fluyendo. El ftbol de toque y juego bonito, depende.