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España pierde 3.200 millones al año por la baja tributación de los gigantes tecnológicos

Las diferencias entre Donald Trump y Emmanuel Macron quedaron escenificadas en la ltima cumbre de la OTAN: risas entre mandatarios a costa del presidente de EEUU, pullas cruzadas en las declaraciones ante los medios y una salida precipitada del norteamericano que evidencia un choque que ya afecta a toda Europa. Este viernes, una nueva multa cay sobre Google en Francia; pero, al margen de sanciones puntuales, son los impuestos los que determinan este tira y afloja entre gobiernos de todo el mundo.

Trump protege, al fin y al cabo, los intereses de las grandes empresas tecnolgicas de la Costa Oeste, acusadas de asumir una tributacin por debajo de lo exigible. Segn el informe que Fair Tax Mark ha publicado este mes, existe una brecha de ms de 90.100 millones de euros entre los impuestos que han pagado las Big Tech en esta dcada y los que deberan haber afrontado.De peor a mejor conducta fiscal, figuran en la lista Amazon, Facebook, Google, Netflix, Apple y Microsoft. Estas compaas deberan haber desembolsado, entre 2010 y 2019, 252.100 millones de euros, pero se han limitado a tributar por valor de 162.000 millones. Las empresas del tipo de Amazon y Facebook parece que tienen la evasin de impuestos programada tanto en su estructura organizativa como en su tica directiva, dice a EL MUNDO Paul Monaghan, Chief Executive de Fair Tax Mark.

El informe tambin llama la atencin sobre las diferencias abrumadoras que se observan entre las propias Big Tech. Por ejemplo, el impuesto de sociedades se queda en 3.000 millones de euros para Amazon, muy por debajo de los 84.400 millones de euros abonados en la dcada por Apple.

El estudio expone cmo los beneficios continan desplazndose a parasos fiscales, especialmente a Bermudas, Irlanda, Luxemburgo y Holanda, pas ste donde tiene su sede europea Netflix, el mayor servicio de streaming. Como Amazon, Netflix opera sobre un margen de beneficios muy estrecho, de un 5% en lo que va de dcada, y tiene una deuda que crece muy rpidamente. Por lo tanto, su desvo de beneficios es ms difcil de distinguir, pero la manera en la que los ingresos europeos se computan en Holanda sirve como seal de alarma, apunta Monaghan.

Macron frente a Trump

Ante semejante tesitura, son varias las naciones que han auspiciado un impuesto que salve el desalineamiento entre las actividades empresariales realizadas a travs de internet y los impuestos que se abonan por ese negocio. No por casualidad, esta tendencia mundial se est manifestando este ao, en plena desaceleracin econmica y cuando afloran las necesidades de las arcas pblicas. Francia ha instaurado una tasa Google y el PSOE ya ha manifestado en repetidas ocasiones su voluntad de seguir ese mismo camino en Espaa. El fallido Proyecto de Presupuestos Generales elaborados por los socialistas para 2019 inclua un Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales (IDSD) que grave servicios de publicidad en lnea, servicios de intermediacin en lnea y la venta de datos.

La tasa gala, aprobada en julio, consiste en una carga para las empresas que facturan ms de 750 millones de euros anuales en el mundo, y al menos 25 millones de estos en Francia; todo esto con la meta de recaudar en torno a 650 millones en el prximo ejercicio. Un impuesto digital similar ya se ha planteado en pases como Reino Unido, Italia, Hungra, Australia, India, Uruguay y Chile.

En Espaa, la Fundacin de Estudios de Economa Aplicada (Fedea) public la semana pasada un estudio sobre los retos de la fiscalidad societaria en la era de la economa digital, y destacaba en sus conclusiones que las iniciativas unilaterales, como los impuestos sobre los servicios digitales, tienen inconvenientes por sus previsibles costes de eficiencia sobre la actividad econmica que, a su vez, pueden limitar, en una segunda ronda, la recaudacin tributaria. Fedea s admite que se trata de medidas comprensibles desde la perspectiva de los Estados implicados, pero distintas asociaciones digitales insisten en que una tasa Google repercutira en el ecosistema digital, start-ups incluidas, y finalmente en el usuario, como ya avis Amazon en Francia. Esta empresa, consultada por este peridico, subraya el riesgo de doble imposicin y de las medidas unilaterales distorsionadoras.

Una tasa digital es negativa porque es exigible slo a una parte de la economa, la economa digital, en contra del criterio fiscal tradicional de que los impuestos deben ser proporcionados, eficientes, neutrales y exigibles a todo el tejido empresarial, opina Amalia Pelegrn, directora de Digital Policy y Talento de la Asociacin Multisectorial de Empresas de Tecnologas de la Informacin, Comunicaciones y Electrnica (Ametic), patronal espaola del sector.

Los frutos del paraso fiscal

El uso extendido de los parasos fiscales invita a pensar que la aplicacin de un impuesto digital en un pas empujara en la prctica a desviar an ms beneficios a otras naciones. Por eso, la Unin Europea (UE) ha intentado acordar un gravamen comunitario, sin lograr el consenso necesario, con lo que pases como Francia toman sus propias decisiones mientras no se pacte una decisin global en el seno de la Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmicos (OCDE).

El objetivo es configurar un impuesto que tenga en cuenta el territorio en el que se localizan los consumidores digitales, sin quedar supeditado a dnde se ubica fsicamente la empresa, muchas veces en naciones de baja tributacin. Lograron detener ese propsito en la UE pases como Dinamarca, Suecia, Finlandia y, por supuesto, Irlanda, conocido por su trato fiscal favorable, que ha atrado a Google, Apple y Facebook, entre otras empresas. Jorge Onrubia, coautor del informe de Fedea y miembro del Instituto Complutense de Estudios Internacionales, est convencido de que las grandes tecnolgicas ponen obstculos porque, cuanto ms se dilate cualquier impuesto multilateral, mejor para esas empresas, afirma a este peridico.

Tal y como expone el documento La riqueza oculta de las naciones, cuanto menos gravmenes carga un pas, ms ingresos generar. As ocurre en Irlanda, que segn ese estudio se llevara 105.700 millones de euros extraordinarios al ao en calidad de impuesto de sociedades, segn los datos correspondientes a 2016. Nuestra investigacin sugiere que las empresas estadounidenses son las ms agresivas a la hora de evitar el pago de impuestos, indica a este diario uno de los autores, Ludvig Wier, investigador de la Universidad de Berkeley (EEUU).

Espaa se lleva un 13% menos de sociedades

Espaa sufre ese desvo a parasos fiscales, en torno a 13.300 millones de euros en beneficios que en 2016 se transmitieron a otras naciones con una tributacin laxa. Esta transmisin entre naciones habra restado 3.200 millones de euros a las arcas pblicas espaolas, un 13% del impuesto de sociedades que se podra haber inyectado de no existir los parasos fiscales. El estudio de Wier junto con Thomas Trslv y Gabriel Zucman calcula que, durante 2016, se desviaron globalmente 584.000 millones de euros a parasos fiscales.

Los sectores pblicos han reaccionado ante esta descompensacin, y la llamada tasa Google es una de las vas para atajar tan descomunal desajuste. Los actuales impuestos digitales forman parte de la frustracin existente con el sistema fiscal internacional. Muchos pases preferiran arreglarlo mediante un cambio en el impuesto de sociedades, para que las empresas tributen de acuerdo a sus beneficios. Sin embargo, internacionalmente el impuesto de sociedades est roto, ya que las compaas pueden derivar sus ingresos a parasos fiscales, prosigue Wier.

La internacionalidad de una empresa abre espacios para la elusin fiscal, un hecho que se observa incluso entre las multinacionales espaolas. Segn el Ministerio de Hacienda, las empresas patrias de ese tipo asumen por el mundo un tipo efectivo del 12,6%, a pesar de que el impuesto de sociedades alcanza el 25% en Espaa y asciende al 30% en el caso de bancos y petroleras.

La ingeniera se perfecciona en el caso de los gigantes tecnolgicos. Segn The Fair Tax Mark, Amazon habra afrontado globalmente en los ltimos aos un impuesto de sociedades de slo el 12,7%.

EEUU tambin quiere recaudar

Trump no guarda demasiadas simpatas por Jeff Bezos, fundador de Amazon, pero aun as tiene razones de sobra para obstaculizar cualquier cambio en la actual fiscalidad internacional: el presidente de EEUU vela por los intereses de las Big Tech, norteamericanas, pero sobre todo aspira a hacerlas pasar por caja en su pas de origen; a fin de lograrlo, ha llevado a mnimos la imposicin societaria para esas multinacionales. Trump ha permitido con su reforma de 2017 una tributacin mnima [del 10,5% en algunos casos] para sus grupos multinacionales con cabecera en EEUU. Dado que el capital procede de su territorio, ha intentado que al menos se repatre y se tribute en su pas, en lugar de que los beneficios se congelen en pases como Irlanda, cuenta Jorge Onrubia.

La OCDE ya alert de que, de 2014 a 2015, el Producto Interior Bruto (PIB) de Irlanda se elev un 26,3%: Atradas en gran medida por los bajos impuestos de sociedades, grandes corporaciones multinacionales han mudado a Irlanda sus actividades econmicas, y ms especficamente sus derechos de propiedad intelectual. En la mano de la OCDE estara remediarlo, pero ms de un pas no est dispuesto a esperar.

Impuestos

Google, Apple, Facebook, Amazon y Netflix: 22 millones en Espaa

Los colosos online no tributan en Espaa como podran. Apple, que se autodenomina el mayor pagador de impuestos del mundo, tribut el ao pasado con 10,1 millones en este pas; Google, con 6,8 millones; Amazon, con 4,4 millones; Facebook, con 0,8 millones; y Netflix, con 0,3 millones en 2018, si bien en el caso de esta ltima no se comput todo el ejercicio. Se trata, ni ms ni menos, de los lderes mundiales las bsquedas de internet, el comercio electrnico, las redes sociales y el streaming. Esa media docena de multinacionales asumi en Espaa conjuntamente un impuesto por sus beneficios de slo 22 millones. Los grupos resaltan que contribuyen a la economa espaola de muchas maneras, responden a este diario desde Netflix, inquilino de un ‘hub’ de produccin en Tres Cantos (Madrid). Amazon anunci esta semana que ya ha invertido 2.900 millones en Espaa, y que cuenta con 7.000 empleados fijos.

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