/El uso del Mede y el plan de reconstrucción siguen dividiendo al Eurogrupo

El uso del Mede y el plan de reconstrucción siguen dividiendo al Eurogrupo

Los ministros de Finanzas de la UE se renen este martes por teleconferencia para intentar ultimar el primer gran paquete de medidas a nivel de los 27 contra los efectos destructivos para la economa del coronavirus. Tras el fiasco de hace apenas unas semanas, la presin para lograr un acuerdo es inmensa, pero las posiciones siguen muy enfrentadas. Las lneas generales, a estas alturas, estn bastante claras. Nada creativo, inesperado, rompedor. Se usarn los medios a disposicin, retorcindolos lo ms posible. «Hay mucho margen para la solidaridad dentro de los instrumentos e instituciones existentes. Tenemos que explotar estas herramientas por completo y permanecer abiertos a hacer ms. Se est creando un paquete slido», avisaron este lunes los presidentes de la Comisin, el Consejo y el Eurogrupo en una declaracin conjunta.

El instrumento principal sera el Mede, el mecanismo de rescates creado durante la crisis de la Eurozona. Que puede dar lneas de crdito reforzadas (ECCL en sus siglas en ingls) por hasta 410.000 millones de euros, y que segn Mario Centeno tendr una primera lnea de defensa de 240.000 millones. La clave est en a cambio de qu y si Italia acabar aceptndolo.

Los programas de rescate que el Mede concedi la dcada pasada, entre ellos a Espaa, contemplan un Memorando de Entendimiento, misiones de la antigua Troika, objetivos fiscales muy marcados desde Bruselas y consultas antes de cada decisin legislativa. Hay consenso absoluto esta vez en que la condicionalidad de estas lneas de emergencia tiene que ser muy diferente, ms suave, pero no hay acuerdo an en dnde poner el lmite.

Italia y Espaa exigen que no tenga ninguna condicionalidad. Para Pases Bajos resulta incomprensible y casi ofensivo que se quiera usar el Mede como fuente de «prstamos baratos» sin algn tipo de contraprestacin. El sur quiere dinero inmediato y quizs incluso por encima del 2% del PIB que se est estudiando de mximo por pas. Pero los ms duros (con Austria y Finlandia en el grupo) dicen que ni hablar, y que cuanto ms ambicioso, ms hay que exigir por adelantado. Las retricas de los ministros y sus equipos son bastante fuertes, muestran discrepancias de calado, pero desde la institucin estiman que hay entendimiento en el 95% del contenido y que falta apenas un 5% del camino por recorrer. El ms duro, pero menos que la ltima vez.

Condiciones en dos fases

En La Haya, por ejemplo, proponen un mecanismo en dos fases. Una primera sin exigencias y desembolsos rpidos para hacer frente a la pandemia, pero luego una segunda en la que se fijen objetivos, reformas que propicien el crecimiento y cierta supervisin. El paso de una a otra se podra fijar quizs cuando acabe la pandemia mdica, cuando se reabran las fronteras o con otras clusulas.

La batalla es muy abierta. Espaa parece razonablemente optimista. Que el ‘contrato’ a cambio de prstamos muy ventajosos implique comprometerse a seguir las lneas del llamado Semestre Europeo, y las llamadas Recomendaciones Especficas por Pas, que se publican cada ao y estn en todo caso sobre la mesa, no parece una locura. El Eurogrupo promete que se haran «trajes a medida», puesto que legalmente no se puede ni evitar un documento ni se puede usar el mismo patrn para todos los que necesiten asistencia, y hay jurisprudencia del TJUE al respecto.

Sera una forma de tranquilizar a los halcones y se puede argumentar que hacer reformas y cumplir las recomendaciones es desde luego la voluntad de cada capital y siempre lo ha sido. Y luego hacer un caso ms o menos real, como lleva pasando lustros. Garantizar que el dinero se usar bien, para fomentar el crecimiento, y no se ‘malgastar’, como temen en el norte. Si fuera simplemente eso y los desembolsos fueran inmediatos y no estuvieran sujetos a cumplimiento de objetivos fiscales y legislativos precisos, se asumira. El dao poltico, el estigma del ‘rescate’, ser duro, pero en nada se parecera a lo firmado en 2012.

Sorprende en todo caso, el perfil bajo. Desde hace dos semanas, llueven los llamados non papers, documentos de posicin y con ideas de los pases. Alemania, Francia, Pases Bajos. Un choque de ideas al mximo nivel de la UE, lneas rojas que circulan, se filtran, se debaten tambin entre acadmicos y periodistas, entre lobistas y funcionarios. Espaa, una vez ms, vuela voluntariamente bajo el radar. Constantemente en contacto, en negociaciones con todas las partes, pero evitando hacer pblica su posicin, sus exigencias, sus alternativas. Aspirando siempre a ser lo que se conoce como honest broker, mediador, facilitador de consensos. Difcil en condiciones generales, arriesgado cuando hay tantsimo en juego y eres uno de los ms afectados. El Gobierno, al ser preguntado, estima que sus intereses estn definidos en los discursos y apariciones pblicas del presidente. Una derrota por incomparecencia. Otra.

Tensin mxima en Italia

Sin embargo, en Italia la tensin es ya explosiva. Por razones polticas anteriores al virus, la mera idea del Mede es txica, hasta el punto de llegar a las manos en el Parlamento. La Lega de Matteo Salvini lo lleva usando meses contra el Gobierno, haciendo que recurrir a esas lneas con condiciones pueda llevarse por delante el Gobierno. Por eso la posicin e Giuseppe Conte es frgil, inestable y cambiante. Todo pende de un hilo finsimo y cualquier oscilacin del resto de partes del paquete lo fue arruinar.

El lunes por la tarde, ante las cmaras, Conte volvi a girar, dejando complicado cualquier avance. «El Mede, no. Eurobonos, seguramente s. El Mede hemos repetido que es un instrumento absolutamente inadecuado. Los eurobonos en cambio son una respuesta seria, una solucin, eficaz y adecuada a la emergencia que vivimos», afirm.

Desde Roma aprietan a sus socios diciendo que slo pueden aceptar este paquete si no hay ninguna obligacin de ajuste macroeconmico y si adems se incluyen claramente en el comunicado de los ministros a sus jefes de Gobierno y Estado (que son los que deben dar el visto bueno ltimo) referencias a una posible emisin de deuda conjunta en la UE en algn momento. Bien eurobonos, bien un Fondo de Recuperacin como sugiere Francia o la Comisin, con capacidad propia y mancomunada de endeudamiento.

La semana pasada, en la lista de la compra del Eurogrupo estaba una opcin dentro del propio Mede de Financiacin Rpida, con hasta 80.000 millones de euros, pero las fuentes consultadas dicen que la idea es buena pero requiere ms trabajo por lo que probablemente no ser parte del paquete inmediato.

El paquete tiene otra serie de elementos igualmente delicados. Por un lado, el uso del Banco Europeo de Inversiones y su Fondo de Garantas Paneuropeas, que podra tener hasta 200.000 millones de capacidad de prstamo, respaldados por 25.000 millones en garantas de los Estados miembro. La propuesta cogi forma la semana pasada nicamente, as que faltan detalles concretos de implementacin. Pero a priori hay un amplio apoyo a nivel general.

La tercera pata es el llamado Sure, el mecanismo de reaseguro de presentado por Ursula von der Leyen la semana pasada. Un fondo para que la Comisin salga al mercado, y con avales de Fondos no usados y garantas tambin de los pases, pueda captar hasta 100.000 millones en lneas estas s con apenas condicionalidad alguna a los socios ms afectados por el desempleo. Quieren liquidez mxima para que las empresas conserven los empleos, aunque la deuda pblica se dispare. Hay cierto consenso tambin, pero Pases Bajos insiste en que quede muy claro que es un programa muy a corto plazo y con objetivos especficos. Y otros, en cambio, quieren que no tenga una fecha de expiracin tan rpida.

El cuarto elemento son las iniciativas de emergencia. No hace falta crear nada nuevo, porque hay un Instrumento que ya se ha usado en otras ocasiones y bastara con reenfocarlo. La Comisin, escarbando por todos los restos del Marco Financiero Plurianual, ha propuesto 2.700 millones de euros. Mark Rutte, la semana pasada, sugiri un Fondo con hasta 10.000 o 20.000 millones de aportaciones voluntarias para ayudar a los pases ms afectados a nivel sanitario, con material mdico y para hospitales. Recursos nuevos, un «regalo» y no un prstamo.

Desde el Eurogrupo creen que quizs se podran fusionar ambas ideas La propuesta holandesa es ms ambiciosa, pero hacer aportaciones a travs de un Acuerdo Intergubernamental (IGA) es lento y requiere a los parlamentos nacionales. Quizs se podra usar la estructura de la Comisin y del Marco Financiero Plurianual (el Presupuesto de la UE), que permite aportaciones voluntarias rpidas.

Un plan y un Fondo de Reconstruccin

Por ltimo, otro de los nudos gordianos. La Comisin promete revisar el Marco Financiero para adaptarlo a este desafo y con «niveles de inversin nunca vistos». Espaa quiere un Plan Marshall para la reconstruccin. Los comisarios Gentiloni y Breton propusieron algo parecido, un Fondo con capacidad de emisin de deuda a plazo, para la recuperacin ayer en este peridico. Y Francia ha articulado la idea mejor, ofreciendo un Fondo de Solidaridad, que se rebautizara hacia la Recuperacin, y que sea un paso intermedio. No Eurobonos exactamente, pero un embrin. Algo que Alemania rechaza de pleno.

Sigue siendo un tema muy sensible polticamente en algunas capitales y el consenso en las fuentes preguntas es que hace falta claramente ms trabajo para ver una propuesta concreta. Se espera que haya referencias en el documento o la declaracin de los ministros, pero con poca concrecin. Y precisamente de cmo se liguen todos los factores depende el acuerdo final. Nada est cerrado hasta que todo est cerrado. Y como avisa el responsable del Mede, Klaus Regling, en una tribuna publicada estos das, usar instrumentos nuevos es muy lento y fatigoso. En la crisis de 2010, el Fondo de Estabilidad Financiera tard siete meses en poder emitir su primer bono en los mercados, y se hizo lo ms rpido posible. Hoy no hay ese margen.

Pese a las discrepancias, hay cierta confianza en que del Eurogrupo salga un plan bastante consensuado que pasarle a los lderes, que no tienen fecha para su prxima Cumbre a distancia. Con lenguaje ms vago y abierto en las partes ms controvertidas, pero que recoja todas las pretensiones. Tanto por la parte de la condicionalidad en los prstamos, que ambos bloques enfrentados definen como de «bloqueos ideolgicos«, como en la ambicin necesaria en la fase de ‘reconstruccin’. Al final y al cabo dinmica habitual es esa: crisis, choque, caos, rasgaduras y una decisin ‘subptima para todos. Sin embargo, lo que est en juego va ms all de cifras macro. La pandemia est tocando fibras muy diferentes y no se puede minusvalorar las reacciones. Y las consecuencias. En el ltimo Consejo Europeo Espaa e Italia se plantaron. Y viendo lo que dice Conte, podra perfectamente volver a pasar. Siendo precisamente los ms necesitados.

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