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El día en que Vladimir Putin subió al trono

Martes,
31
diciembre
2019

14:52

Cuando se cumplen 20 aos de convertirse en sucesor de Yeltsin, es una incgnita cmo dejar el poder


Boris Yeltsin y Vladimir Putin en 1999.
GETTY

A Boris Yeltsin le gustaban los trucos. Tal da como hoy, por sorpresa y durante su mensaje de fin de ao, puls las teclas que ponan fin a su Presidencia antes de que la historia le cortase la retirada. 72 horas antes haba grabado un mensaje falso y, al terminar, se quej de que su voz no estaba bien, pidiendo que los cmaras volviesen el ltimo da del ao para hacerlo a ltima hora. Con la salud muy debilitada, acosado por la justicia y los rivales polticos, reuni a sus dos asesores ms prximos y les comunic que se iba.

La jugada haba empezado el 14 de diciembre con un bastante desconocido Vladimir Putin (que no llevaba ni medio ao como primer ministro) subiendo las escaleras de la residencia presidencial para acudir a una reunin secreta con Yeltsin: «El nuevo siglo debe comenzar con una nueva era poltica, la era de Putin, entiendes, Vladimir Vladimirovich?» La constitucin dibujaba el resto de la jugada, el primer ministro pasa a ser presidente interino y las elecciones se producen en 90 das. Inmunidad para Yeltsin y continuidad en casa. Todo el mundo quedaba descolocado. Incluido Putin, aunque slo durante un rato. «No estoy listo para esa decisin, Boris Nikolaevich, es un puesto bastante difcil». Al final Putin acept. Ninguno de los dos habl con nadie del asunto durante las siguientes horas.

Los rusos haban odo rumores de dimisin, pero no esperaban este desenlace. Sucede que los hospitales son, entre otras cosas, un buen sitio para pensar. En otoo de aquel 1999, Boris Yeltsin tuvo mucho tiempo para reflexionar durante sus dos ingresos. Escribi en su diario que «la autoridad en Rusia siempre se ha traspasado mediante muerte natural, conspiracin o revolucin». El zar dejaba de serlo slo tras su muerte o tras un golpe de Estado, igual que el secretario general del Partido Comunista. Su ltima nota sobre el tema dice: «Supongo que el rgimen sovitico hered la incapacidad de traspasar el poder sin dolor».

En su emotiva alocucin difundida por la televisin estatal, explic que, despus de haber «meditado larga y dolorosamente», haba decidido renunciar antes del fin de su mandato, que expiraba en verano del ao siguiente. A muchos les sorprendi que Yeltsin entonase su mea culpa antes de abandonar el Kremlin: «Quiero pedirles perdn por los muchos sueos que no se hicieron realidad. Lo que nos pareca fcil result sumamente difcil. Pido perdn por no haber hecho realidad algunas de las esperanzas de los que crean que de un solo salto, de un solo golpe, podramos dejar el pasado gris, totalitario, inamovible y entrar en un futuro brillante».

Como primera medida, Putin tom el control del maletn nuclear. Yeltsin, en sus memorias ‘Diarios de Medianoche’, recuerda haberse fijado en l en 1997, cuando apareci en las primeras reuniones como responsable de reas bastante anodinas en el organigrama de la presidencia rusa. Se diferenciaba del resto porque «no intentaba describirme Rusia y el mundo». Y reaccionaba con fra calma a los comentarios impredecibles en las reuniones. En verano de 1998 lo hizo jefe de los servicios secretos (FSB), «que no haban sido capaces de ver venir la huelga de mineros» que paraliz el pas.

Supongo que el rgimen sovitico hered la incapacidad de traspasar el poder sin dolor

Boris Yeltsin

Putin sigui siendo lo ms slido que Yeltsin divisaba desde la mesa de su despacho. Entre 1998 y 1999 cambi a cinco jefes de Gobierno. Los medios rusos decan que con estos cambios Yeltsin intentaba encontrar un sucesor para entregarle el poder. El quinto designado en esos dos aos fue Putin. Ya en agosto, Yeltsin le seal como su sucesor.

Rusia estaba envuelta en una segunda guerra chechena, y los rusos haban vivido de cerca el drama de las bombas colocadas en apartamentos dentro y fuera de Mosc. Se empezaba a cerrar poco a poco un siglo que haba sido difcil desde la primera dcada hasta la ltima. «Hay pocos estados en el mundo que hayan afrontado tantas pruebas como Rusia en el siglo XX», escribi ese ao Putin en un artculo titulado ‘Rusia, a las puertas del milenio’. Nadie saba en ese momento que los siguientes 20 aos discurriran bajo su ‘reinado’, bien sea desde el Kremlin o desde la oficina de primer ministro. El ao pasado Putin gan las que segn la constitucin deberan haber sido sus ltimas elecciones. Por primera vez le votaron rusos que nacieron estando l ya en el Kremlin. Partidarios y detractores tienen dificultades para describir una Rusia sin l.

Aquella noche de hace veinte aos, su entonces mujer, Liudmila Putina, fue una de las ltimas personas en enterarse del ‘putinazo’ de nochevieja, ya que no vio el mensaje televisivo. Son el telfono en casa: «Liudmila, felicidades!», grit una amiga. Ella, ingenuamente, respondi: «Feliz ao a ti tambin».

Hoy los rusos dirn ‘feliz ao’ sin saber cmo ni cundo se ir el presidente eterno. Putin nunca da pistas.

Las claves

QU

Ao nuevo, presidente nuevo: fue la gran jugada de Boris Yeltsin. En su tradicional mensaje de fin de ao a la poblacin, el presidente de Rusia anunci por sorpresa su dimisin inmediata.

POR QU

Sus problemas de salud, la corrupcin de entorno y la crisis econmica de finales de los noventa, le llevaron a presentar su renuncia y designar a su primer ministro, Vladimir Putin, presidente en funciones.

CMO

«Me voy. Me voy ms temprano de lo establecido», dijo un Yeltsin algo apesadumbrado, lamentando no haber satisfecho las esperanzas de todos los rusos tras el colapso de la Unin Sovitica.

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