/El deterioro de la imagen de España en Europa ya se palpa tras la sentencia del Tribunal de Luxemburgo sobre Oriol Junqueras

El deterioro de la imagen de España en Europa ya se palpa tras la sentencia del Tribunal de Luxemburgo sobre Oriol Junqueras

Lunes,
23
diciembre
2019

02:18

El independentismo, que perda fuelle, revive con Carles Puigdemont en su escao en el Parlamento Europeo

El ex presidente de la Comisi

El ex presidente de la Comisin Europea, Jean-Claude Juncker, saluda a su sucesora, Urusla von der Leyen, a principios de diciembre, en Bruselas.
Francois Lenoir REUTERS

Los ltimos das han sido muy movidos, chocantes, pero la fecha en la que todo cambiar de verdad ser el 13 de enero. Ese medioda, si nada sucede entre medias, el presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, arrancar la primera sesin del ao en Estrasburgo, en el plenario, y siguiendo la costumbre saludar y dar la bienvenida a Carles Puigdemont y Toni Comn, los ltimos incorporados.

El simbolismo del momento no se le escapar a nadie en Europa. Desde octubre de 2017, cuando se fueron de Barcelona, hasta la fecha, la puerta de las instituciones europeas ha estado cerrada a cal y canto para el ex president y sus consejeros. Nadie de la Comisin Europea o del Consejo, ningn embajador o alto funcionario, se ha reunido con ellos. nicamente podan acceder a las instalaciones de la Eurocmara, invitados por sus colegas y amigos, pero incluso ah los impedimentos han sido constantes. Una prohibicin expresa de acceso cuando las diferentes eurordenes que han pesado sobre ellos estaban en vigor. Cancelacin de conferencias por cuestiones de seguridad. Una y otra vez, los organismos les han dicho que se no era su lugar. Hasta ahora. Desde enero, salvo sorpresas, la institucin ser tambin su casa y la dimensin del conflicto poltico cambiar completamente.

La causa independentista ha atravesado diferentes fases en Bruselas. En los ltimos compases de 2017 toc mximos, tras las cargas de la polica el 1 de octubre y con la salida precipitada de medio Govern. Atencin meditica intensa, entrevistas, portadas en medios de todo el planeta y un palo seversimo a la imagen de Espaa. No slo en los bastiones clsicos donde el separatismo tiene presencia, sino tambin en los nichos tradicionales del espritu opuesto. Entre la opinin pblica de la UE, entre funcionarios, diplomticos y corresponsales, que trazaban comparaciones con regmenes autoritarios. Algunas voces pedan incluso a la Comisin que arrancara un proceso aplicando el Artculo 7 de los Tratados, como con Polonia o Hungra.

Desde entonces, poco a poco las reivindicaciones fueron diluyndose. Pas a ser una causa ms entre muchas. No hubo ningn reconocimiento de la declaracin unilateral de independencia y se desat una retrica muy agresiva entre sus filas contra las instituciones y sus lderes. Cambi tambin el Gobierno en Madrid y su estrategia de comunicacin y pedagoga. Nunca desapareci del todo el inters, pero a los actos de Puigdemont ya slo acudan espaoles. Pareca una cuestin enquistada, de imposible resolucin y condenada a languidecer. Hasta las elecciones europeas. Puigdemont, Toni Comn y Oriol Junquerassacaron escao y ahora, segn una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE, es muy probable que vayan a ocuparlo.

Esto cambia completamente el juego. No las reglas, pero s el desarrollo, apuntan altas fuentes comunitarias. No es lo mismo hacer ruido desde la rotonda de Schuman [donde se ubican la sede de la Comisin y el Consejo] que desde el escao en el plenario. No se me ocurre ningn escenario en el que esto no vaya a pasarle factura a la imagen de Espaa y del Gobierno, aaden.

Carles Puigdemont, entre los ex consejeros Toni Comn y Llus Puig, al acudir el viernes a acreditarse al Parlamento Europeo.Johanna Geron

El precedente de Varsovia

El deterioro ha empezado ya, siguiendo los pasos de 2017 y 2018. El viernes, a las 11.45 de la maana, cuando Puigdemont y Comn llegaron a la sala de acreditaciones del Parlamento Europeo, les acompaaba tomando notas Jean Quatremer, corresponsal de Libration, uno de los periodistas ms influyentes y que en los ltimos meses ha criticado reiteradamente a las autoridades espaolas. En la edicin de esa maana del Playbook de Politico, una newsletter que recibe todo el mundo en la burbuja comunitaria, el resumen era claro: Un dolor de cabeza que repercutir en todas las instituciones de la UE y ms all (…) una decisin que tendr implicaciones, aunque todava no est claro cules.

El texto afirmaba dos cosas. La primera, que la decisin deja claro que el movimiento independentista cataln es un asunto europeo, guste o no, y que el poder judicial espaol fue demasiado lejos al impedir a Junqueras convertirse en eurodiputado. La segunda, que la sentencia en s, al mismo tiempo, es un ejemplo de que las leyes se estn respetando en Espaa, pues fue el Supremo el que pregunt al TJUE, pero con una muletilla dolorosa: De momento.

La referencia no es casual. Horas antes, la nueva Comisin de Ursula von der Leyen ya empezaba a recibir preguntas en su rueda de prensa diaria sobre si era necesario proceder contra Espaa de la misma forma que contra Varsovia, cuestionando el imperio de la ley y la independencia del poder judicial.

Es evidente, hablando con diplomticos y funcionarios, que su opinin se ha ido matizando. Una sombra de duda que crece a raz de las resoluciones judiciales en contra de los tribunales espaoles. Nadie que no sea espaol conoce todos los detalles, y por eso el juicio siempre es algo ligero, vale, pero… qu pensaran ustedes si la justicia de Reino Unido, Alemania, Suiza, Blgica y ahora el TJUE le dijera a otro pas que est haciendo las cosas mal, que lo que pide es desproporcionado o que deba haber permitido a polticos que estn encarcelados recoger su escao? Ya no es una vez ni dos. Da igual si en el fondo llevan incluso razn, es insostenible, explican voces crticas de otro pas del sur.

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