/David Sassoli, el ungido por Pedro Sánchez que dio el OK a Carles Puigdemont

David Sassoli, el ungido por Pedro Sánchez que dio el OK a Carles Puigdemont

Cuando el jueves, poco despus de las 09.45 de la maana, la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unin Europea (TJUE) llega a los pasillos de Estrasburgo, el caos es total. Hay celebraciones, sorpresa e indignacin, segn la familia poltica. Todos quieren reaccionar inmediatamente, incluso sin entender lo que significa. Es semana de pleno, est a punto de empezar una conferencia de presidentes -que rene a los jefes de filas de todos los partidos- y a medioda est convocada una votacin en el pleno.

El presidente, David Sassoli, sabe que tiene que decir algo y pronto, porque en cuanto abra la sesin le van a saltar a la yugular desde todas las partes. Los independentistas y sus socios y los anti-independentistas y los suyos. Est visiblemente tenso, incmodo con el papel que le ha tocado jugar.

Sabe que es una cuestin vital en Espaa, y para Pedro Snchez, al que en cierta medida le debe el cargo, pues era el negociador principal de los socialistas en julio, en el Consejo Europeo eterno en el que los lderes continentales repartieron los puestos clave de la Unin. Pero tambin que la imagen de la institucin est en juego, que hay tres escaos vacos desde el 2 de julio y no quiere crticas ni acusaciones de que «arrastra las piernas tras una sentencia tan clara».

El presidente prepara, junto a su equipo, un comunicado. Ya ha recibido, por email, el texto de Luxemburgo, remitido por los abogados del ex presidente cataln. La conferencia de presidentes, sin ninguna discusin de fondo, est de acuerdo con pedir una valoracin legal a los servicios jurdicos para decidir los siguientes pasos. Pero hay voces potentes en la casa que quieren actuar inmediatamente, leyendo esa misma maana los nombres y apellidos de Oriol Junqueras, Carles Puigdemont y Toni Comn ante el plenario dndoles la bienvenida in absentia.

«La sentencia llega en la peor hora, del peor da del peor mes del ao. En otro momento, o simplemente con unas horas ms, quizs se habran cambiado algunas horas, pero no haba margen», explican fuentes parlamentarias.

Tensa reunin con los socialistas

Antes de salir, Sassoli tiene el encuentro ms importante de todos con Iratxe Garca, la jefa de los socialistas europeos. La que seis meses antes maniobr para que l ocupara la silla en la que se sienta. Fuentes de la Cmara explican que la reunin es muy tensa, dura. No tanto con el presidente, sino con los servicios del Parlamento Europeo. Los jurdicos y los administrativos, que tras leer rpidamente el documento de Luxemburgo abogan por cerrar la cuestin de una vez por todas, reconociendo a los tres independentistas como miembros de la Cmara.

«Apremiaban con la idea del cumplimiento expreso, pero haba cosas que no se podan hacer ese da, era impensable», dice una fuente al tanto de esas negociaciones. «Los servicios tenan claro que ya haba que decir que son diputados, s, apretaban, pero el presidente no», dice una segunda fuente. «Y la competencia y la responsabilidad es la suya, no de los tcnicos».

La presin sobre Sassoli, a contrarreloj, es mxima. Los verdes quieren que se debata en la jornada. Los populares se niegan. «Les informo que no aceptar referencias al reglamento sobre este tema», dice el italiano al final de su comunicado en un tono rotundo. l no es Antonio Tajani, su predecesor. No es tan combativo y no tiene un vnculo tan personal y abierto con la cuestin catalana. Y est acusando las llamadas y mensajes. Las que le piden firmeza y las que le reprochan, interpretando la sentencia, que hay un error desde hace seis meses que debe ser subsanado sin ms demora.

Garca, tras 20 minutos, deja la sala. La tensin de esas horas es tan fuerte que algunas lgrimas se ven sus mejillas. En el hemiciclo, juntos, Luis Garicano (Ciudadanos), Esteban Gonzlez Pons (PP) y Juan Fernando Lpez Aguilar (PSOE) esperan el resultado, con el alto representante Josep Borrell muy atento tambin.

La frase de Sassoli que no gusta nada

Entre las delegaciones constitucionalistas hay una razonable satisfaccin por el lenguaje del comunicado del presidente. Hay una frase que no gusta nada, en la que apela «a las autoridades espaolas competentes» e insta «a que cumplan con esta sentencia del Tribunal de Justicia de la Unin Europea». Pero desde el equipo del italiano indican que es una cuestin retrica y producto de la «urgencia». Parece un peaje razonable. «Imagina lo que haba antes de la reunin», resumen desde uno de los grupos.

Entre los que llevan ms de un lustro con la cuestin hay, en general, resignacin. Creen, como la mayora, que la sentencia es tan clara que el margen de actuacin de la institucin ahora es mnimo. El presidente tiene cierta discrecionalidad y Tajani la us al mximo, a menudo sobrepasndose. Pero Sassoli no lo va a estirar.

La opcin de que la cuestin se acabe resolviendo al da siguiente en Bruselas, con las instalaciones vacas, va cogiendo forma. Se perfila una solucin: dejar que al da siguiente Comn y Puigdemont acudan a iniciar los trmites, pero sin ser acreditados formalmente.

Sassoli acuerda, y as se informa al pleno, «solicitar a los servicios del Parlamento que evalen lo antes posible los efectos de aplicacin de la sentencia sobre la composicin del Parlamento», pero es casi una formalidad. El examen por escrito no se esperaba, al menos, hasta este viernes por la tarde, ya con las instalaciones cerradas, pero la evaluacin oral de sus tcnicos es que no haba ninguna razn para no acreditar a Puigdemont y Comn. Y a Junqueras, si Espaa le permite desplazarse.

El ‘lapsus’ de Puigdemont

Por eso, el mismo jueves se informa discretamente a los dos reclamados por la Justicia espaola y residentes en Blgica que la prohibicin de acceder a las instalaciones de la Eurocmara que pesaba sobre ellos, tras la activacin de la tercera euroorden, queda suspendida. Pero a estos se les escapa, con la euforia, tras la rueda de prensa que han convocado a las 19.00 horas en la capital comunitaria. Son libres para entrar de nuevo, lo que todos interpretan como un paso previo a poder empezar el trmite de acreditacin por la maana.

El ex president, que con Tajani mantena y mantiene un pulso, se deshace en una rueda de prensa en elogios hacia Sassoli y su decisin. Diana Riba, eurodiputada de ERC, pide al socialista que llame personalmente a las autoridades competentes en Espaa y que reclame la liberacin inmediata de Junqueras. Y hay voces en su entorno, nada sospechosas de simpatizar con el independentismo, que estn de acuerdo.

«Si es el presidente de la Cmara y una sentencia tan clara le dice que los tres que faltan en el hemiciclo deberan estar o haber podido estar, no es descabellado en absoluto que se pronuncie», explican a este diario. Pero l no lo ve claro. Lo sopesa, pero «sabe lo que tiene que hacer», dicen sus colaboradores.

Los ojos estn puestos ahora en el prximo 13 de enero, en Estrasburgo. All ser el prximo pleno y si nada cambia, ni desde Espaa se recurre la decisin, Puigdemont y Comn estarn ya como diputados de pleno derecho. La costumbre es que el presidente cite los nombres de los nuevos diputados y les d la bienvenida en pblico. Para muchos, con ese gesto se cerrar una fase. Sassoli, mejor que nadie, sabe que en realidad es cuando apenas empieza la siguiente.

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