/Bronca en el Congreso tras el ataque de Bildu al Rey Felipe VI y que Pedro Sánchez evitara defenderlo

Bronca en el Congreso tras el ataque de Bildu al Rey Felipe VI y que Pedro Sánchez evitara defenderlo

Las provocaciones de EH Bildu desde la tribuna del Congreso, con ataques al Rey y la Constitucin o por la reivindicacin de Arnaldo Otegi, ha derivado en una enorme bronca en el Hemiciclo por la protesta y los gritos de los diputados de PP, Vox y Ciudadanos. La situacin se ha terminado de calentar despus de que el candidato a la Presidencia, Pedro Snchez, esquivara en sus tres intervenciones la confrontacin con la izquierda abertzale y rehusara defender a Felipe VI, despus de ser tachado de «autoritario» por EH Bildu.

En efecto, el detonante ha estado en el ataque directo de Mertxe Azpirua al Rey, cuando ha manifestado que su discurso en televisin el 3 de octubre de 2017, dos das despus del referndum ilegal del 1-O en Catalua, era una de las expresiones ms evidentes del autoritarismo. Adems, le ha sealado como impulsor de la conformacin de un «bloque poltico y meditico capaz de profundizar en una contrarreforma autoritaria» en Espaa.

Fue a partir de aqu cuando la bancada de la derecha se ha airado en sus protestas y gritos contra la representante de la izquierda abertzale por ser los «herederos de ETA». Situacin que se ha repetido otras dos veces ms con una mayor virulencia. Una, cuando Azpirua ha recordado a la figura de Arnaldo Otegi y otra ms cuando ha ironizado sobre los relatos de «miedo, terror y alarma» de la derecha.

Los gritos y las interrupciones han obligado a intervenir repetidamente a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, que se ha limitado a reclamar «respeto» a la «libertad de expresin» y al «pluralismo poltico» por ser «fundamentos superiores de la Constitucin».

Al final de la intervencin de EH Bildu, Pablo Casado ha tomado la palabra para afearle a Batet que el artculo 103 del Reglamento impone la llamada al orden a los diputados que falten al respeto a las instituciones del Estado, cosa que ella ha pasado por alto cuando Aizpurua ha «injuriado» al Rey. «Usted deba haber llamado al orden a la portavoz verter comentarios insidiosos contra las instituciones», le ha criticado. 

«Pero lo ms escandaloso es que el candidato a presidente del Gobierno no ha defendido la Constitucin, ni al Rey de Espaa ni a las vctimas del terrorismo», ha afeado el lder de la oposicin. Frente a «la intervencin ms nauseabunda que he odo jams en este hemiciclo», ha dicho Casado, el presidente del Gobierno no ha contestado nada ni ha defendido «a las 850 vctimas de ETA». «Es inaceptable que un presidente en funciones hable de un valladar contra la derecha» sin rebatir a «los herederos de ETA».

«Es infame», ha concluido Casado, mientras su bancada lo aplauda, en pie, y comenzaba a gritar «libertad, libertad!». El diputado de Ciudadanos Edmundo Bal ha pedido la palabra para exigir la misma rectificacin de Batet, y  le ha reclamado -al igual que Ana Pastor, vicepresidenta de la Cmara- retirar del diario de sesiones las alusiones de Aizpurua contra el Rey y el «autoritarismo» antidemocrtico de las instituciones espaolas. Otro miembro de la Mesa, Adolfo Surez Illana, le ha dado la espalda a la portavoz de EH Bildu durante toda su intervencin en seal de protesta.

Vox tambin ha estado muy activo en las expresiones de repulsa a EH Bildu. De manera simblica, Santiago Abascal se ha marchado durante el discurso de Azpirua para acompaar fuera del Hemiciclo a los dos diputados de Vox que son vctimas de ETA, Antonio Salv y Francisco Jos Alcaraz. Luego han entrado cuando estaba a punto de acabar su turno para sumarse a las protestas y a los gritos de «libertad, libertad» con los que PP, Vox y Ciudadanos han respondido a EH Bildu.

Snchez: guante blanco con Bildu

En la misma lnea que ayer, en la primera sesin de la investidura, el candidato socialista ha evitado la confrontacin con aquellos grupos polticos que necesita para sacar adelante su investidura. El caso ms claro fue ERC, de cuya abstencin depende. Pero hoy esa actitud se ha producido tambin frente a EH Bildu.

Snchez se ha mostrado cordial con la izquierda abertzale y hasta les ha agradecido que faciliten la formacin del nuevo Gobierno y su anunciado respaldo a la agenda social que pretende impulsar la coalicin progresista con Unidas Podemos.

La normalidad de este dilogo entre el prximo presidente del Gobierno y EH Bildu, el debate entablado sobre si es posible o no el derecho de autodeterminacin, sin una sola referencia a las vctimas del terrorismo etarra, ha resultado inslito en el Congreso.

Y es tanto esto como el entendimiento con ERC lo que marca este pleno de investidura y el desarrollo de la legislatura. Snchez, aunque sin nimo de enfrentamiento, se ha visto obligado a reivindicar el estado autonmico que, aunque «desgastado» y necesitado de ser actualizado, ha dicho, ha permitido a Espaa el asentamiento de la democracia frente a la defensa del derecho de autodeterminacin de la parlamentaria abertzale. Ha rechazado los ejemplos de los referndum sobre la independencia en Escocia y Quebec, pero ha resultado muy llamativo tanto el buen tono con EH Bildu como los aplausos de los grupos socialistas y de Unidas Podemos al respeto de la libertad de expresin de su diputada, frente a las crticas de las bancadas del PP, Vox y Ciudadanos.

Azpirua: «Depende de los independentistas»

Ms all del incidente y en el plano poltico, EH Bildu se ha jactado de que los independentistas tienen maniatado a Snchez. «Usted no quera depender de las izquierdas independentistas y el resultado ha sido que eso no es posible»; «la paradoja es que hoy no puede formar gobierno sin el concurso de las izquierdas soberanista».

Por ello, Azpirua ha presionado a Snchez para que atienda sus demandas para avanzar en el derecho de autodeterminacin del Pas Vasco, Catalua y Galicia. Y le ha lanzado una amenaza: «Sin nuestros votos y sin atender las demandas de nuestras naciones no hay ni habr gobierno de progreso».

La portavoz de EH Bildu, que se abstendr para «no obstaculizar», ha calificado al PSOE y a su Gobierno como «la ltima oportunidad para demostrar que es posible resolver democrticamente la cuestin nacional vasca, catalana y gallega». «Ustedes son el ltimo tren hacia la ltima estacin… No dejen pasar la oportunidad», le ha reclamado.

UPN responde a Bildu

Sergio Sayas (UPN), portavoz de Navarra Suma, se ha sumado a las crticas. «Si hay un partido no democrtico, se es Bildu, «que todava no ha tenido agallas de condenar a ETA» y de decir «Que asesinar a otro por el solo hecho de pensar distinto es un hecho de totalitarismo».

En un discurso muy aplaudido por PP, Vox y Ciudadanos, Sayas ha incidido en que el nico «fascismo» es el que practic ETA con sus ms de 800 crmenes terroristas. «Yo no sera nunca presidente de este pas si para serlo necesitase llegar a la abstencin de un partido como Bildu, ni pactar con ellos, exactamente como ustedes hicieron en Navarra».

El portavoz de Foro Asturias, Isidro Martnez Oblanca se ha sumado a las crticas a Snchez por no confrontar con Bildu y ha finalizado su alocucin con un sonoro «Viva la Constitucin! Viva el Rey! Viva Espaa!», que han secundado los partidos de la bancada derecha.

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