/Au revoir, Estrasburgo: los eurodiputados británicos se despiden de la UE

Au revoir, Estrasburgo: los eurodiputados británicos se despiden de la UE

La mirada del corresponsal

Domingo,
19
enero
2020

02:08

Los eurodiputados britnicos dicen adis al Parlamento Europeo, en la ltima sesin plenaria que tiene lugar antes de que se consume el Brexit, el prximo 31 de enero


Escao vaco de Nigel Farage en el Europarlamento.
REUTERS

«Hoy llego a mi escao en Estrasburgo por ltima vez despus de cinco aos y medio maravillosos. Un da, los diputados britnicos volvern a sentarse aqu y a representar nuestros intereses y a trabajar con nuestros vecinos para resolver los problemas que compartimos. Reino Unido se coge un sabtico». El laborista Seb Dance grab este jueves con su mvil la llegada a su asiento en el hemiciclo, el ltimo paseo para l y sus compaeros, de partido y nacionalidad. Un vdeo torpe, sin calidad ni emotividad, pero perfectamente representativo de una salida triste, de un pas que no parece muy consciente de lo que le espera y una UE que todava no est de ninguna manera preparada. Y lleno de deseos.

Si no hay sorpresas, el prximo 31 de enero Reino Unido dejar la Unin. Y por tanto, la sesin de esta semana es la ltima de los eurodiputados britnicos en Estrasburgo, en el plenario. Todo el mundo lo saba, pero no hubo un acto formal, una despedida. Ni una fiesta. Nadie termina de creerse lo que viene y sus consecuencias. Y nadie quiere hacerle el juego a los nicos que disfrutan de su momento de gloria, que han festejado ruidosamente toda la semana por los pasillos. Todava quedan dos semanas, y el lunes vuelven todos al trabajo en Bruselas. Pero la semana de pleno, una al mes, es algo especial. Es un desplazamiento carsimo, contaminante, injustificable desde infinitos puntos de vista. Pero tambin el mecanismo que probablemente ha permitido a lo largo del tiempo estrechar ms lazos entre diputados, delegaciones y partidos. Cuatro das de viaje, de cenas y copas, en actos informales y distendidos.

El 31 de enero se arriar la Union Jack del Parlamento, pero sin la ceremonia que peda el Partido del Brexit de Nigel Farage. Una bandera se conservar para siempre en la Casa de la Historia Europea, el museo en Bruselas que guarda la memoria del continente. Y el presidente David Sassoli despedir a los 73 diputados de las islas el 29 por la tarde, despus de la votacin para la ratificacin del Acuerdo de Salida. Como harn la mayora de las familias polticas en privado.

Los trmites ya estn preparados. Hay cajas en los pasillos de Bruselas para cerrar los despachos (los de Francia ya han sido vaciados) y las instrucciones para la devolucin de llaves, tarjetas y aparatos electrnicos se han remitido. Los contratos de los ayudantes expiran a final de mes. «Estrasburgo, ha sido un placer. Ce n’est qu’un au revoir…«, se despidi la lder de los liberales demcratas, Caroline Voaden, en francs, en una emisora tras otra. En las estanteras vacas del despacho del veteransimo Richard Corbett, apenas un Tratado de Lisboa para la posteridad.

«Hoy fue mi ltimo da en el Parlamento Europeo en Estrasburgo trabajando para un eurodiputado britnico. Es extrao, porque no parece diferente a cualquier otro jueves. No sabore el da. Siento que es algo de lo que me puedo arrepentir. No estoy emocionada, slo agotada», escribi Kate Coulson, asistente de la diputada Liberal Demcrata Judith Bunting. «Un da triste, el final de la presencia britnica en el Parlamento. Debemos renovar y reforzar los lazos de amistad de otras maneras. Siempre ser una europea», lament la Verde Ellie Chowns.

Los ltimos das en Alsacia estuvieron plagados de selfies, cenas y despedidas. La laborista Jude Kirton-Darling pos con todo su equipo bajo la bandera europea, llamndolos «hroes del movimiento». Los socialdemcratas alemanes, de los ms activos, se despidieron de sus colegas. «Os vamos a echar de menos. Gracias por vuestra amistad y solidaridad durante tantos aos. Seguiremos con vosotros en espritu, y quizs un da, muy adelante en el tiempo, volveris«, escribi el SPD en su cuenta de Twitter.

Sentimientos encontrados

Es una imagen extraa, artificial. Figuras controvertidas como la del propio Nigel Farage, uno de los ms detestados y vilipendiados, son algo familiar desde hace tres dcadas en los pasillos y los pubs de la ciudad. Cuando el 1 de enero de 1973 Reino Unido entr en la UE, le correspondieron 36 diputados. Todava no haba elecciones europeas, as que eran miembros de Westminster con doble mandato, que en unos aos muy turbulentos en Londres supusieron el primer puente interinstitucional entre ambas orillas del continente. En 1974, hubo dos elecciones y el ao siguiente ya se celebr el primer referndum sobre la permanencia del pas en las Comunidades Europeas tras la cada del Gobierno de Edward Heath. Con un 65% de la participacin, el resultado fue un claro 67% a favor de seguir dentro.

Entre los colegas del resto de nacionalidades, los sentimientos esta semana eran muy encontrados. O ms bien, moderados. La mayora, descontentos y hasta furiosos con el Brexit, quieren sin embargo pasar pgina de una vez. Piensan ya en la logstica, la reestructuracin de una cmara que pasar a tener 705 asientos. La reasignacin de puestos en las comisiones. Pero hay pesar, incluso reconociendo que los britnicos nunca han acabado de estar del todo dentro, de identificarse y empatizar como el resto de nacionalidades. Algo muy patente histricamente entre los conservadores, pero tambin en las dems formaciones. Ni Renew Europe, que perder a 17 de sus 108 miembros, est demasiado afectado, emocionalmente al menos, por la delegacin imprevisible y catica que hace estos das las maletas.

«Hoy he llorado mucho. S que no es lo que se supone que un poltico tiene que hacer, y menos de lo que tiene que hablar. Pero ver a mis maravillosos colegas de Reino Unido teniendo que irse me rompe el corazn. Siento una inmensa tristeza», escribi la Verde alemana Terry Reintke, una de las ms vocales los ltimos meses sobre esta cuestin. Y miembro del comit de amistad con Reino Unido que se ha constituido.

El 1 de febrero, la vida sigue. Habr britnicos en el resto de instituciones, entre los funcionarios, pero la primera seal evidente de la ruptura se ver en los pasillos de la cmara en la maana del 3. La constatacin, tres aos despus, de que era real, de que era posible. Y que arranca una nueva era a ambos lados del Canal.

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